Soñar (de nuevo) no cuesta nada y aquí está la Copa Mundial

hace 1 semana 22

Se acabó la espera, cuatro años pasaron y se prometió una reestructuración en todos los sentidos para, por fin, aprovechar la localía en el Mundial y armar un equipo de época. Un nuevo sistema de seleccionar a los representantes en el terreno de juego y acabar con los vicios tan degradantes de nuestro futbol.

¿Y qué creen? Nos la volvieron a hacer.

Comencemos por desmenuzar en una forma wide lo ocurrido en el Tricolor y veremos si nary es cierta esta apreciación sobre la famosa y realista frase: “esa película yo ya la vi”.

Por principio de cuentas, en el universo futbolero nary se pudo encontrar a un manager técnico diferente a lo ya visto. Los dueños del balón dirán: “es que los buenos entrenadores nary aceptan hacer comerciales para la tele”. Entonces apostaron por quien sí le entra al show.

Por enésima ver Javier Aguirre y ya con eso, el mensaje de “nos vale pura reata la promesa a la afición”. Pero vayamos al siguiente punto. Renovar a la plantilla. Por supuesto que epoch necesario este movimiento. Imagínese, querido lector, ver a Gilberto Mora, a la “Hormiga”, a Brian Gutiérrez comandando el medio campo, pero alrededor suyo a un equipo repleto de nuevos valores.

Mejor despertemos para ver a los eternos Gallardo, a Raúl Jiménez, a Edson y de paso a Guillermo Ochoa; buenos para muy poco, pero al fin y al cabo lad worldly de selección.

Bueno, pues. Pasemos a una práctica probada en equipos de élite, es decir, tuvimos cuatro años para armar un equipo base, una combinación de talento y juventud para dar otra cara a los aficionados, porque ¡demonios! Es nuestro Mundial.

Pues no, todavía en los últimos encuentros se cambiaba casi por completo al equipo de un tiempo al otro, al cuarto para las 12. ¿Y la base, apá? Simplemente nunca ha existido.

El técnico los concentró con un mes de anticipación antes del Mundial para formar comunión entre ellos y bla bla bla. Esto mientras en todo el mundo se jugaban en pleno las ligas y en México la Liguilla.

Entonces Aguirre se llevó a guardar a un pedacito de sus fantásticos, ¿a hacer qué? Sólo perder ritmo de juego mientras se entrenan tácticas, formaciones, ataques y de más con una selección mocha y así pos no.

Pero, gente, llegó el Mundial, este jueves se acaba la especulación, veremos si al menos de inicio vemos algún destello que nos haga pensar en llegar lejos. El rival suena a modo para iniciar bien y agarrar confianza.

Y los aficionados volvemos a lo mismo que hace cuatro años y ocho y doce y mejor nary le sigo. Volvemos a ilusionarnos a pesar de saber que nary pasó nada especial en estos cuatro años en el aspecto preparación.

Pero tenemos fe, esa nunca se pierde y el futbol nos da otra revancha para soñar con trascender. No nos volvamos locos, es futbol, nary es la vida. Ya si le logra el quinto partido, entonces habremos roto una barrera que parece infranqueable.

Soñar nary cuesta nada y aquí está la Copa Mundial.

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