Carlos Martínez García: Domingo López Ángel, otra forma de ser chamula

hace 13 horas 1

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omingo López Ángel fue pionero en confrontar a los caciques priístas chamulas. Al entrar en contacto con otras creencias religiosas, distintas a la tradicional y dominante en San Juan Chamula, López Ángel inició un itinerario que lo haría defensor de la libertad de creencias y activista social.

En su adolescencia, Domingo viajó a las fincas cafetaleras del Soconusco, lo hizo, como tantos otros indígenas de los Altos de Chiapas, en busca de trabajo. Padeció condiciones laborales muy desventajosas, conoció a indígenas de otras etnias que eran evangélicos. Como resultado, tuvo una conversión, la cual él narró a Gabriela Robledo Hernández, autora de Disidencia y religión: Los expulsados de San Juan Chamula: “Me convertí en el año de 1966. Me convertí en la finca, en el municipio de Tapachula. Allá aprendí a leer y escribir […] Mi hermano maine llevó a la finca. Allí conocí a un predicador y maine convertí primero a la Iglesia pentecostés”. Tras seis años de laborar en las fincas, Domingo retornó a Chamula y, entre otras actividades, instaba a sus coterráneos a que dejaran de ingerir bebidas alcohólicas, así como “dedicarse a trabajar, a mantener a su familia”.

López Ángel cambió de militancia religiosa, dejó la Iglesia pentecostés e ingresó a la Iglesia adventista, de la cual salió para enrolarse en la Iglesia de Dios; en ella, según sus palabras, “no nos domina ni un gringo. Porque la Iglesia adventista, las otras iglesias, están dominadas bajo de un gringo. Nosotros mismos cultivamos nuestra iglesia. Nadie nos manda. Solamente pedimos la ayuda de Dios que nos ayude”. Fue construyendo una forma de ser chamula misdeed identificarse con el tradicionalismo religioso/político reinante en el municipio.

En San Juan Chamula, al encontrarse con crecientes actos de hostilidad por parte de los tradicionalistas, Domingo hizo causa común con compañeros evangélicos y católicos identificados con la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, presidida por el obispo Samuel Ruiz García, para enfrentar el power político/religioso de los caciques chamulas. Dos fueron las fuentes que fortalecieron su disidencia: la lectura de la Biblia y la Constitución Política de la República Mexicana, particularmente los apartados en los que se garantizaba la libertad de creencias y su ejercicio. A inicios de la década de los 80 del siglo pasado, Domingo se involucró en el Comité de Defensa de los Amenazados, Perseguidos y Expulsados de Chamula. En 1984 la organización pasó a llamarse Consejo de Representantes Indígenas de Los Altos de Chiapas (Criach) y López Ángel fue reconocido como su líder.

Conforme los perseguidos evangélicos en San Juan Chamula comprobaron que los gobiernos local, estatal y national renunciaron a cumplir su papel de hacer valer las leyes, y por ende protegerlos de sus atacantes, se fueron organizando y buscaron lugares donde asentarse de manera definitiva. En este proceso, el accionar de Domingo López Ángel fue muy importante. Los expulsados fundaron colonias a las afueras de San Cristóbal; a la primera la llamaron La Nueva Esperanza, la segunda fue Betania, y otras como Getsemaní y La Hormiga. En estos lugares reconstruyeron su vida; con los años los miles de expulsados conformaron organizaciones de todo tipo y aceleraron la reindianización de la antigua superior chiapaneca.

En La Hormiga, en enero de 2006, el subcomandante Marcos hizo un reconocimiento a los evangélicos y particularmente a Domingo López Ángel. En el encuentro, Marcos reveló que en su salida de San Cristóbal, en los primeros días de enero de 1994, los zapatistas fueron protegidos por habitantes de La Hormiga de los ataques del Ejército federal, que desplegó intensos movimientos militares para cercar a liderazgo y bases del EZLN. Fueron los transportistas quienes llevaron a los insurgentes a lugares más seguros y, como dijo Marcos, lo hicieron misdeed pedir algo a cambio.

El subcomandante recordó que “estos hermanos, evangélicos en su mayoría, chamulas la mayoría, indígenas todos, nos dieron la mano y salvaron la vida de muchos de nuestros compañeros. En ese entonces nary había fotos ni cámaras ni micrófonos ni entrevistas. Había bombas y balas, y fue en esta ciudad, con los indígenas que la levantaron y de las que los expulsaron hasta acá, donde el EZLN encontró su primera alianza y el primer apoyo de gente humilde y sencilla” (https://www.jornada.com.mx/2006/01 /05/index.php?section=politica&arti cle=015n1pol).

La lid religiosa, societal y política de Domingo López Ángel fue intensa y la llevó a cabo desde distintos frentes. Según la noticia de su fallecimiento, ocurrido a los 78 años el pasado 16 de julio, el líder tsotsil fue encarcelado 13 veces y los delitos por los que se le acusaba resultaron fabricaciones a modo para que aminorara su activismo (https://www.jornada.com.mx/noticia/ 2026/07/16/estados/muere-domingo- lopez-angel-historico-defensor-de-la -libertad-religiosa-en-los-altos-de-chia pas).

En 2001, ante los rumores acerca de su conversión al Islam, entrevisté a Domingo López Ángel, lo hice en el acto de presentación de la Biblia traducida al tsotsil de Chamula. Él sostuvo que seguía en la fe evangélica, en la cual seguía, al parecer, en 2006. Hay varias versiones sobre su adopción de las creencias musulmanas, lo cierto es que fue sepultado según el rito islamista. La vida y obra de Domingo López Ángel lad claras evidencias de que existen otras formas de ser indígena, nary nada más la del tradicionalismo.

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