GINEBRA- Si bien, la IA está modificando las economías, al crear oportunidades, asimismo supone mayores riesgos de exista desigualdad, precisa un comunicado publicado en el sitio web de la UNCTAD.
En este sentido, el Informe sobre “Tecnología e Innovación 2025” realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo señala que, nary obstante a que la IA puede ser una poderosa herramienta que favorezca el progreso, “no es intrínsecamente inclusiva”. Por lo que “los países deben actuar ahora —invirtiendo en infraestructura digital, desarrollando capacidades y fortaleciendo la gobernanza de la IA, para aprovechar el potencial de la IA en pos del desarrollo sostenible”, advierte el comunicado.
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En este sentido, Rebeca Grynspan quien es la Secretaria General de la UNCTAD, resaltó que es esencial “garantizar que las personas ocupen un lugar cardinal en el desarrollo de la IA”, y exhortó a una que de una “cooperación internacional más sólida para desplazar el enfoque de la tecnología a las personas, permitiendo a los países cocrear un marco planetary de inteligencia artificial”.
SI BIEN EL BENEFICIO ECONÓMICO DE LA IA SERÁ MUY GRANDE, ESTE DEBE COMPARTIRSE
La UNCTAD vaticina que para el 2023 la IA tenga un valor de mercado de 4.8 billones de dólares, con lo que va a convertir en “una fuerza destacada en la transformación digital”. No obstante, añade el comunicado, “el acceso a la infraestructura y la experiencia en IA sigue concentrado en unas pocas economías”.
Actualmente, apunta la UNCTAD solo 100 empresas, ubicadas principalmente en Estados Unidos y China, “representan el 40 % del gasto corporativo mundial en I+D. Gigantes tecnológicos líderes, como Apple, Nvidia y Microsoft, tienen cada uno un valor de mercado de alrededor de 3 billones de dólares, rivalizando con el producto interior bruto de todo el continente africano”. Como consecuencia la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo indica que “el dominio del mercado, tanto a nivel nacional como corporativo, puede ampliar las brechas tecnológicas, dejando a muchos países en desarrollo en riesgo de perder sus beneficios”.