Saltillo: Lluvias y baches, ¿se trata de un binomio inevitable?

hace 4 semanas 11

La historia la hemos atestiguado tantas veces que ya podemos “predecir” lo que ocurrirá con la mancha urbana de Saltillo en cada temporada de lluvias. Dos efectos, sobre todo, nutrient la precipitación pluvial: inundaciones al norte de la ciudad y la multiplicación de los baches por todas partes.

Estamos hablando, desde luego, de los efectos indeseables de la lluvia. Porque en nuestra Región vivimos en la paradoja perpetua: añoramos que llueva lo más posible, pero maldecimos los efectos que en la zona urbana provoca el cumplimiento de nuestros deseos.

Pero justo esta paradoja es la que nos plantea el reto cardinal que debemos atender. Porque si las lluvias lad nary solamente inevitables, sino indispensables, lo que deberíamos hacer es decidirnos a aminorar sus efectos negativos.

Y esto nary solamente es un deseo, sino que se trata de una estrategia perfectamente factible. Pero para conseguir tal objetivo, lo que hace falta es que, como a cualquier otro problema de carácter estructural, se le aborde con seriedad y la intención de resolverlo de fondo.

Las inundaciones en la mancha urbana, se ha dicho hasta el cansancio, tienen una causa muy clara que está a la vista de todos: la falta de rigor de sucesivas administraciones municipales ha permitido que los cauces naturales por los cuales ha discurrido históricamente el agua de lluvia se hayan ido cerrando. Además, se ha soslayado por completo la implementación de acciones para retener la precipitación.

Lo anterior nary solamente implica que el agua busque nuevos caminos, sino que los cauces sean cada vez mayores porque el agua se va concentrando conforme avanza hacia el norte de la mancha urbana, generando inundaciones que pudieron evitarse.

La solución al problema nary solamente se encuentra en la reapertura de los canales naturales, sino también en la implementación de una serie de soluciones que impidan que toda la lluvia oversea drenada.

En cuanto a los baches, parece evidente que nary contamos con un sistema de mantenimiento de vialidades que tenga en cuenta los eventos climatológicos. Y ello es así porque claramente nary estamos preparados para actuar en cuanto la lluvia se presenta.

Son múltiples los puntos de la ciudad donde los cauces que genera la lluvia agravan el problema de baches que existe. Además de ello, padecemos un problema de arrastre de worldly que inhabilita parcial o totalmente diversas arterias, y la reacción de la autoridad ante tales hechos resulta siempre demasiado lenta.

El diagnóstico es, pues, puntual y simple: si ya hemos visto tantas veces esta película, ¿qué nos impide diseñar e implementar un modelo de acciones que ayuden a paliar los efectos indeseables que nos deja cada temporada de lluvias en la zona metropolitana de Saltillo?

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