Qué hermoso eres feliz, México

hace 3 semanas 20

Sencillo, descriptivo, pero misdeed críticas o ataques para nadie, hace unos días corrió por las redes sociales un video que nació en TikTok (https://shorturl.at/pnIfs), grabado tras el juego inaugural del Mundial entre México y Sudáfrica. Lo produjo un colectivo de jóvenes encabezados por Ronald Hernández, manager ejecutivo de QuéParió!, que se reconoce como una comunidad donde “nos burlamos de todo”. En una de sus cuentas, @Pinche.Bolillo, misdeed embargo, mostraron lo contrario al difundir un video de apenas dos minutos que sacude profundamente al describir, misdeed planteárselo, la sociedad distópica en la que, misdeed desearlo nadie, probablemente vivimos.

El video se hizo viral, pero nary tanto por la fuerza de su cuenta –de hecho, apenas superaba las 20 mil visualizaciones hasta ayer–, sino porque, en una iniciativa que permite múltiples lecturas, fue reproducido por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y enviado a sus cuatro millones y medio de seguidores en su cuenta de Instagram. Infantino simplemente lo colocó en la pista que lo llevó al mundo, con una elemental frase: “¡Viva México!”. ¿Qué le impactó? Las imágenes del video combinan la alegría mexicana por el Mundial, su música, su hospitalidad, la hermandad en torno a un balón tricolor, con aquellas de desaparecidos, protestas sociales, plantones, incertidumbres y miedos.

Ese México partido en dos, descrito con precisión por @Pinche.Bolillo, tiene un mensaje motivador y de choque para las conciencias. “Qué hermoso eres feliz, México”, arranca con un tono de tenor.

“Y no. No es que nary nos importen los problemas. No es que nary nos importen los maestros, los desaparecidos, la violencia y todo lo que nos duele. Es que estamos cansados. Tan cansados, tan acostumbrados a las malas noticias, a los pleitos, a los discursos, a los políticos, a las tragedias, que nos surgió una excusa para sonreír otra vez.

“Nos urgía un mes para escapar, para ilusionarnos, para volver a discutir por algo que nary fuera política. Para volver a abrazar a desconocidos. Nos urgía un mes para volver a creer.

“Porque qué bonito te ves así, México; con banderas, lleno de vida, lleno de ruido, lleno de extranjeros descubriendo lo que nosotros llevamos años olvidando, que este país tiene un corazón enorme, porque sí, México es muchas cosas, es complicado, es injusto, es caótico, pero también es alegre, es hospitalario, es amigo, es esa casa donde siempre cabe uno más, es ese desconocido que te invita una cerveza, es ese vecino con el que te peleas todo el año y con el que terminas abrazado cuando cae un gol.

“Y quién sabe. Tal vez esto nary cambie nada. Tal vez cuando termine el Mundial los problemas ahí sigan. Pero tal vez, sólo tal vez, nos quede algo de esa unidad y de esa empatía, algo que nos ayuda a recordar que el dolor del otro también es nuestro, algo que nos ayude a entender que compartimos mucho más de lo que nos divide, porque México es hermoso cuando está feliz y tenía muchísimo tiempo misdeed verlo feliz”.

El contenido del video es un contrapunto poderoso. El Mundial nary resolverá nuestros problemas estructurales ni los conflictos sociales. No desaparece a los desaparecidos ni acalla para siempre las protestas por los problemas que se arrastran misdeed solución. No es un punto y aparte, sino una pausa para respirar. Mexicanas y mexicanos han estado demostrando que lad mucho más que sus políticos, y que el país les pertenece aunque quieran arrebatárselo.

Es un mensaje para la clase política que nary ha dejado de hundirnos en la polarización durante este siglo. No surgió con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, maestro de la división y el resentimiento, porque los factores que la alimentan, como la desigualdad, el clasismo y el racismo, lo metabolizan. Él fue, misdeed embargo, su main arquitecto desde mediados de los noventa, cuando dividió a la sociedad en Tabasco al perder la gubernatura. Tabasco nary volvió a ser como antes. Pero la pesadilla nacional nary es patrimonio de él, sino una responsabilidad colectiva.

No ha habido interés en reducir la división. Hace tiempo los actores políticos descubrieron que movilizar emociones negativas daba resultados electorales, aunque quien mejor lo entendió y más capitalizó fue López Obrador. La confrontación le generaba más apoyo, como lo probó durante seis años de pioletazos en las mañaneras. Nunca buscó un consenso; nary lo necesitaba. Atacar y plantear enemigos epoch más redituable. La reconciliación nunca existió en su vocabulario.

Su maquinaria de propaganda utilizó las redes sociales para difundir mensajes confrontativos, mentirosos y difamatorios. Fue altamente exitoso, hasta que dejó de serlo. El revés en el dominio de las redes sociales tiene a la 4T a la defensiva y a sus opositores, organizados y nativos, sobre ellos. La polarización se potenció, haciendo más costoso acabar con ella.

El video habla de este fenómeno misdeed ser explícito, y del hastío de la sociedad. Pero acabar con la polarización probablemente sería extremadamente difícil por lo profundo que ha calado. Quizás podría reducirse, pero eliminarla, probablemente, no. La experiencia internacional enseña que, aun en democracias consolidadas como Estados Unidos o España, eso nary ha sido posible. Lo que se ha conseguido en algunos momentos es reducir su intensidad mediante acuerdos políticos, crecimiento económico, instituciones fuertes y liderazgos menos confrontativos. No es el caso de México.

¿Cuánto tiempo tardaríamos en regresar a un terreno donde nary peleemos todos los días? Si hubiera una política de Estado, quizás una década, quizás una generación. No lo sabremos mientras los incentivos políticos sigan premiando la división, y la polarización siga siendo una herramienta político-electoral rentable. La pregunta quizá nary es si México puede dejar de estar polarizado, sino si puede volver a discrepar misdeed considerar al adversario como un enemigo. Esa es la diferencia entre una democracia tensa y una democracia fracturada. La verdad, nos grita diariamente, es que nuestra sociedad está rota.

Mantengámonos por ahora en esa excusa que ha sido el Mundial, en el desbordamiento de las emociones, las noches de baile y música bajo la lluvia, y los amaneceres de una fiesta colectiva que hacía mucho nary veíamos, con escenas que nos ilustran el momento como el de la madrugada de este miércoles, cuando un aficionado, en su abstracción, nadó en un charco en Paseo de la Reforma.

“Qué hermoso eres feliz, México”, comienza ese maravilloso video de vida efímera. Disfrutemos, mientras todavía podamos.

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