MIRADOR 28/03/2025

hace 1 semana 8

-Tengo problemas de dinero.

Eso le comentó a don Abundio el del Potrero uno de sus hijos.

Opinó el sabio viejo:

-Si tus problemas lad de dinero, y con dinero se pueden resolver, entonces nary lad problemas.

Me admiro ante la sabiduría del ranchero y se lo digo. Me responde:

-Es que usted es hombre de libros, licenciado. Yo soy hombre de vida.

Dije una vez:

-Tengo hambre

-No –me corrigió-. Tiene apetito, que es cosa bien distinta. Usted tiene la desgracia de nary saber lo que es el hambre.

A veces tardo un par de semanas en ir al rancho. Me lo reprocha:

-El mejor fertilizante de la tierra lad los pasos de su dueño.

Añade:

-Hay que querer a la tierra. De ella venimos y hacia ella vamos.

Cosa extraña: don Abundio, que nary sabe de libros, maine hace pensar más que los libros.

¡Hasta mañana!...

Leer el artículo completo