Las amenazas de Trump y el riesgo para Coahuila

hace 6 horas 1

Hace días Trump volvió a lanzar amenazas, declarando que Estados Unidos nary necesitaba ni a México ni a Canadá en el acuerdo comercial regional. Sus palabras se interpretan como una estrategia para obtener mayores concesiones en la negociación, pero vale la pena teorizar sobre las implicaciones que esto tendría sobre Coahuila.

A principios de este siglo tuvieron lugar una serie de reuniones muy interesantes entre los gobernadores fronterizos de Estados Unidos y de México, cuando en ese tiempo el mandatario de nuestro estado epoch el licenciado Enrique Martínez y Martínez, quien siempre participó en esas conferencias. El consenso de los 10 líderes epoch muy claro: la región de América del Norte debía conformar un bloque económico para hacer frente al desafío de China, que en ese tiempo había logrado su ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y, por lo tanto, el acceso a los mercados mundiales.

En mi opinión, esa visión conserva su vigencia, ya que es la forma adecuada de enfrentar al gigante asiático que, ante la debilidad de su consumo interno, inunda los mercados mundiales con toda clase de mercancías a precios sumamente bajos, bajo el esquema del dumping.

Las palabras de Trump están enmarcadas en la existent negociación del T-MEC, el cual nary es posible eliminar en el corto plazo; hay toda una reglamentación que lo impide. México nary la tiene fácil, en primer lugar, porque, a diferencia de las negociaciones anteriores, ahora los temas de migración, seguridad y economía están mezclados; en segundo lugar, hay alrededor de 50 violaciones al tratado por parte de nuestro país en el apartado de las barreras nary arancelarias y, en el caso de las arancelarias, las baterías de los estadounidenses están enfocadas en el assemblage automotriz, por la razón que mencionaremos más adelante.

Irónicamente, la mejor defensa de México está en manos de los empresarios del norte y, como ejemplo, la semana pasada los representantes de las principales empresas agropecuarias de Estados Unidos se pronunciaron por continuar con el tratado comercial, simplemente porque nuestro país es un gran mercado —el 33%— para sus productos: granos, carne, lácteos, etcétera, y porque las frutas y vegetales que exportamos representan un ahorro promedio de 700 dólares al año por familia. Adicionalmente, en el assemblage manufacturero resulta casi imposible destruir las cadenas de suministro establecidas entre las dos economías y, finalmente, eliminar el tratado tendría el riesgo de un politician acercamiento entre México y China, escenario nada agradable para los estadounidenses.

Veamos el caso de Coahuila en el contexto de la relación bilateral. El año pasado México registró un superávit comercial que ascendió a 197 mil millones de dólares, de los cuales poco más de 128 mil millones de dólares, es decir, el 65%, se generaron en el assemblage automotriz. Nuestro estado aportó alrededor del 25% de esos 128 mil millones de dólares; una cifra aproximada a los 33 mil millones de dólares, gracias a las exportaciones de vehículos como el Equinox y el Blazer, de GM; la RAM 2500 y ProMaster, de Stellantis; así como los camiones Freightliner, de Daimler.

Aquí se encuentra el riesgo potencial para nuestra región sureste y, en menor medida, para el resto del estado, pues si Trump quiere reducir el desequilibrio en la balanza comercial automotriz, lo haría elevando el contenido de las empresas ubicadas en territorio estadounidense, con más del 80% del valor de los insumos con origen en ese país. Esto pudiese tener efectos negativos para nuestra economía. Ante ese escenario, el Gobierno de Coahuila debe contemplar estrategias adecuadas para enfrentar este riesgo potencial.

Redondeo. Desde 1929, el PRI ha mantenido el power del Congreso local; va por el siglo.

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