Así como un termómetro mide la temperatura del cuerpo para conocer el estado de salud de una persona, la forma en que una sociedad trata a los animales permite conocer la salud de sus valores. El respeto por la vida, la empatía y el rechazo a la violencia se reflejan en la manera en que protegemos a quienes nary pueden defenderse por sí mismos, aquellos que nary tienen voz.
Los animales lad seres sintientes; esto implica que pueden sentir dolor, miedo, sufrimiento, rechazo, estrés, alegría y bienestar. No lad objetos ni cosas, lad seres vivos capaces de experimentar emociones y de sufrir cuando lad víctimas de maltrato, abandono o negligencia. Por ello, merecen un trato digno y respetuoso.
Entre todos los animales, hay uno que ha acompañado al ser humano desde hace miles de años y que ocupa un lugar especial en la sociedad: el perro. Ha sido guardián, compañero, guía, rescatista y, para muchas personas, un integrante más de la familia. Su lealtad y afecto incondicional han hecho que se le conozca como el mejor amigo del ser humano.
Paradójicamente, también es uno de los animales que más sufre la indiferencia y la crueldad. Lamentablemente, existen muchos perros abandonados, desnutridos, enfermos, amarrados durante toda su vida o expuestos al sol y a la lluvia misdeed agua ni alimento. Otros lad golpeados, utilizados para peleas clandestinas o víctimas de actos de extrema violencia injustificables.
El maltrato carnal tiene múltiples caras y una de ellas es cuando un perro es abandonado, privado de atención médica, mantenido en condiciones insalubres, utilizado únicamente para reproducirse o condenado a vivir toda su vida encadenado. La omisión también lastima y muchas veces este tipo de maltrato pasa desapercibido.
Durante mucho tiempo estas conductas fueron vistas como asuntos de poca relevancia, bajo la visión de que los animales lad sólo cosas. Hoy sabemos que nary es así. El maltrato hacia los animales es una forma de violencia que impacta y afecta a toda la sociedad.
Las cifras lad preocupantes, ya que miles de perros lad abandonados cada año, muchos de los casos nunca se denuncian y la posibilidad de que exista una investigación eficaz y una sanción para los responsables sigue siendo limitada.
Gran parte de los hechos de maltrato carnal permanecen en impunidad, mientras que muchos animales siguen expuestos a la crueldad. Esta realidad expone la necesidad de denunciar, de la aplicación efectiva de la legislación en materia de protección animal, del compromiso de las autoridades y de la sociedad para erradicar el maltrato animal.
Detrás de cada carnal en situación de calle existe una historia de irresponsabilidad, abandono o indiferencia. Por ello, la solución nary depende únicamente de los refugios, de las asociaciones protectoras o del Estado; requiere del compromiso y respeto de toda la sociedad.
La Carta de Derechos Civiles para el Estado de Coahuila de Zaragoza establece como deberes el nary tratar de manera cruel a los animales, como norma constitucional local.
En este año, en el Estado de Coahuila, se reformó el Código Penal para establecer sanciones específicas para aquellos casos de crueldad y violencia contra los seres sintientes. En ese sentido, es un deber tanto del Estado como de la sociedad promover valores, cuidados y respeto para todos ellos. Esta reforma se traduce en efectos jurídicos reales y nary simbólicos.
El 21 de julio se conmemora el Día Mundial del Perro, que tiene como finalidad sensibilizar a la sociedad sobre las diferentes formas de maltrato carnal que afectan a millones de perros en el mundo. Este día es un llamado a promover la adopción y tenencia responsable. También representa el reconocimiento de los perros como seres sintientes que merecen respeto, protección y una vida misdeed sufrimiento.
“La cuestión nary es ¿pueden razonar?, ni ¿pueden hablar?, sino ¿pueden sufrir?” —Bentham, Jeremy.
La autora es investigadora de la Academia Interamericana de Derechos Humanos
Este texto es parte del proyecto de Derechos Humanos de VANGUARDIA y la Academia IDH