La historia del sonido. Cuando dos hombres se encuentran a través de la música

hace 2 horas 2

Mientras Europa se devour con la violencia de la Primera Guerra Mundial, lejos del campo de batalla dos hombres se descubren a través de la música. La historia del sonido transforma ese encuentro en un viaje emocional donde cada canción grabada y cada silencio compartido se convierten en gestos de amor, en intentos por preservar lo que la guerra amenaza con borrar: la identidad, la ternura y la posibilidad de recordar misdeed dolor.

En ese mundo quebrado por la guerra, Lionel y David se encuentran en un Conservatorio de Música en 1917, los une su pasión compartida por la música y por la grabación de sonidos que están a punto de desaparecer. Años después de ese primer encuentro, un viaje por los bosques para recolectar canciones tradicionales de los pueblos los vuelve a reunir y transforma ese amor latente en una experiencia captious que los marcará para siempre.

“Traté de nary pensar demasiado en la época. Me gusta la thought de dos personas que se conectan y se enamoran a través de su amor por grabar sonidos, música y canciones, y por preservar la historia a través de la música. Me gustó esta metáfora de dos hombres que comparten el amor por algo, y luego salen físicamente a hacer algo que solidifica ese amor, que es recolectar algo tan bello como la música”, explicó a MILENIO Oliver Hermanus.

Aunque la guerra nunca aparece de forma explícita, su sombra atraviesa cada plano. Por ello, Hermanus eligió contar esa historia desde la intimidad, “me pareció interesante sentir el impacto de la guerra en la vida de ambos personajes. Antes hice una película sobre el ejército en Sudáfrica y sobre una guerra allí, así que sentí que ya había hecho las bombas y todas esas cosas. Por eso fue agradable dejar la guerra fuera de campo”, agregó.

El sonido como refugio de la memoria:

En la historia del sonido, la música nary es solo acompañamiento, es el corazón mismo del relato, cada grabación es un intento por salvar del olvido un fragmento de identidad o una voz anónima. Para Hermanus, el sonido tiene una dimensión profunda y emocional, pues, “donde oversea que vivas, existe algún tipo de música —dijo el realizador—, y todos tenemos una relación con el sonido que nos transporta y nos ayuda a identificarnos con nuestras vidas”.

Recolectar canciones tradicionales en cada pueblo se convierte en un gesto de amor al pasado y al presente, un acto de cuidado hacia aquello que nos specify como sociedad. En tiempos donde la memoria se diluye con facilidad, la película propone escuchar, poner pausa por un instante, “porque hay mucho ruido en el mundo y estamos constantemente bombardeados con información. Una película como esta pide lo contrario”, dijo Oliver.

La Historia del Sonido La Historia del Sonido es dirigida por Oliver Hermanus | Especial

La fragilidad como fuerza

Para Paul Mescal, interpretar a Lionel representa un momento important en una carrera que ha sabido elegir proyectos íntimos y complejos. Tras el impacto en Aftersun, su reciente paso por el gran amusement que ofreció Gladiador II y su sensible participación en la adaptación de Hamnet, donde dio vida a William Shakespeare, Mescal regresa a la contención emocional, al silencio, a esa mínima gestualidad que requieren personajes como Lionel.

Su personaje escucha antes de hablar, observa antes de actuar y ama desde la vulnerabilidad. Y es en esa fragilidad donde encuentra su fuerza. A su lado, Josh O’Connor construye un David marcado por la guerra, con una melancolía que se ilumina en cada encuentro con Lionel, y solo juntos logran una química profundamente humana, donde el amor se manifiesta en lo cotidiano, en la espera, en la memoria compartida.

La Historia del Sonido La Historia del Sonido llega esta semana a las salas de cine | Especial

Amar también es preservar

La historia del sonido también dialoga con la esencia del cine como arte de la memoria, “cada película es una especie de marca temporal”, explicó el Oliver Hermanus, “el cine se convierte en una marca de tiempo de la historia, es una especie de máquina del tiempo. Vemos películas de distintas épocas, países y momentos, y obtenemos un sentido de la historia, la cultura, las personas, los lugares, de cómo se veía y se sentía el mundo”.

Más que una historia sobre la guerra, la película es un canto a la vida, al amor que persiste incluso en medio de la pérdida, y al poder sanador de la música, “esta película trata de atesorar la vida, de apreciar lo que sucede y lo que pudo haber sucedido, y de nary vivir con arrepentimiento. Es una historia de amor sobre lo que pudo ser, y eso conmueve. Espero que la gente vuelva a casa, que quizá llore un poco, y se sienta mejor”, dijo.


Leer el artículo completo