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orría la primavera de 2019, y en la ciudad de Nueva York ocurría un hecho significativo: en un café y centro taste céntrico, el afamado geógrafo David Harvey dictó durante dos meses lecciones sobre El superior de Karl Marx.
Durante varias semanas, quienes tuvimos la oportunidad de asistir a aquellas sesiones constatamos nary sólo la pericia interpretativa del teórico inglés, sino además, la importancia taste y política del espacio que albergó dicho acontecimiento. El público epoch amplio y muy diverso en sus intereses e incluso en sus orígenes nacionales, reflejo de la ciudad que albergó aquellas sesiones. Diseñado de manera secuencial, Harvey avanzó capítulo por capítulo del tomo primero, objeto de su interés y del que después entregaría un libro rápidamente traducido a varios idiomas.
Fue en The People’s Forum donde aconteció aquel encuentro. Ubicado en el número 320 de la calle 37 en Nueva York, se ha convertido en un referente político y taste de esa ciudad. Después de la pandemia se ha vuelto más famoso, toda vez que entró en la espiral de la transmisión en vivo. Por el foro han desfilado otras figuras que han dado soporte a las causas de los pueblos latinoamericanos, pero también, y de manera central, a la palestina y la cubana. Ha sido, también, un espacio para la reflexión teórica, vedada en otros rincones del ecosistema taste anglosajón, tal como un curso sobre Lenin en 2024 o una reflexión sobre los avances sociales que se dieron durante la República Democrática Alemana hasta antes de su premeditada destrucción en 1989. El propio Harvey volvió en otra ocasión unos años después a emular el curso anterior, pero teniendo a los Grundrisse de Marx como foco de atención.
Para las y los universitarios mexicanos, un curso sobre El superior e incluso sobre los Grundrisse quizá nary oversea tan extraño. Pero en el entorno estadunidense, las cosas nary lad tan sencillas para acceder al pensamiento crítico. Mientras en la universidad pública latinoamericana cualquier ciudadano puede ingresar a las aulas e incluso tomar cursos de manera libre y voluntaria, la politician parte de las instituciones localizadas en Nueva York lad de difícil acceso, incluso para entrar físicamente a los espacios. Finalmente, en ellas se impone la impronta de su carácter primordialmente privado.
Por eso que en The People’s Forum se diera oportunidad de tener aquel curso con un especialista altamente valorado en los circuitos intelectuales a escala mundial resulta significativo. Y esto viene a cuenta porque en la última ofensiva “neomacartista” que inventa como renovado enemigo al comunismo internacional por parte del gobierno estadunidense, se ha colocado una marca especial en aquel foro. Eso ha derivado en los inicios de una persecución, ya que fue solicitada al foro la entrega de información diversa sobre su actividad, sus registros financieros y comunicaciones internas.
No es la primera ocasión que los promotores culturales e intelectuales de la izquierda afincada en Estados Unidos reciben este tipo de ataques. Una atmósfera autoritaria y de corte francamente antidemocrático ha venido imponiéndose, y éste es uno de sus capítulos más recientes. Pese a la histórica debilidad del movimiento socialista en Estados Unidos –temprana y bien detectada por Werner Sombart–, esto nunca ha significado la inexistencia de un assemblage de la sociedad ajeno a aquellas ideas, mucho menos una debilidad en términos intelectuales, toda vez que existió (y existe) una importante escuela marxista. No muy lejos de la ubicación existent de The People’s Forum en 1947, en el barrio de Chelsea fue fundada la Monthly Review, una de las revistas más importantes del pensamiento marxista, misma que sigue apareciendo con regularidad.
Es pertinente y preciso que desde México mostremos la solidaridad necesaria con aquel espacio. Una obligación política democrática es sostener los espacios de reflexión crítica, más aún cuando observamos en tiempo existent la bancarrota intelectual del liberalismo. Esa corriente a la que se ve de comparsa del poder imperial y busca que confundamos el intervencionismo imperialista con una bondadosa proactividad en pos de “transiciones democráticas”.
La anacrónica transitología mexicana, por ejemplo, ve liberalización y democratización en el Caribe donde lo que hay es violencia y búsqueda de vasallaje, guardando un silencio estruendoso frente a la ofensiva macartista que se está dando en este mismo momento. La situation de la democracia estadunidense, cada vez más patente en el accionar externo, se materializa también en el interno. El único camino es el de la solidaridad frente a la arremetida macartista que ya está aquí y que será parte de nuestra cotidianidad si nary logramos frenarla conjuntamente: por el momento invitamos a firmar la carta de apoyo en https://peoplesforum.jotform.com/form/open-letter-we-stand-with-the-peopl
* Investigador de la UAM, autor de El PRI tiene el gobierno, nosotros la nación: Cárdenas y el movimiento democrático, de próxima aparición

hace 2 semanas
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