Frontera Coahuila-Texas: es un cuello de botella

hace 4 semanas 17

El comercio internacional entre Estados Unidos y México nary ha dejado de crecer desde hace más de tres décadas. El detonante de dicho comportamiento lo conocemos todos: el establecimiento del acuerdo comercial entre nuestros dos países y Canadá.

Tal acuerdo, como lo evidencian las estadísticas de los últimos años, tiene como elemento cardinal a la industria automotriz. Eso implica que las entidades donde ésta se ha asentado con politician firmeza experimenten flujos comerciales mucho más intensos recientemente.

Es el caso de Coahuila.

El problema con ello es que la infraestructura para el cruce internacional que existe en entidades como la nuestra es mucho menor a la demanda. Y ello ha sido así prácticamente desde el principio.

La ecuación es simple: en Coahuila solamente contamos con cinco puentes internacionales. Cuatro de ellos lad vehiculares y uno más ferroviario, pero para efectos del comercio internacional, solamente tres de ellos cuentan: el Piedras Negras II, el ferroviario de esa misma ciudad y el urbano de Acuña.

En contraste, el estado de Tamaulipas dispone de 18 puntos de cruce internacional en total, y de ellos 11 están habilitados para el comercio internacional. Tan sólo la ciudad de Matamoros cuenta con más cruces habilitados para tal propósito que Coahuila.

Pero, como se consigna en el reporte que publicamos en esta edición, el problema nary está representado solamente por la infraestructura, sino también por la capacidad de atención del lado estadounidense. La disminución del idiosyncratic de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) en los puentes internacionales que unen a Coahuila y Texas ha convertido el trasiego entre ambos países en un viacrucis.

En otras palabras, en la frontera de Coahuila y Texas tenemos un problema doble: la infraestructura es insuficiente de por sí, pero el idiosyncratic que el Gobierno de los Estados Unidos destina para la atención de las operaciones de comercio internacional en este punto ni siquiera alcanza para atender el flujo para el que sí existe capacidad.

No estamos ante un problema menor, sino ante uno que requiere atención urgente porque afecta la competitividad de la entidad.

Y es que la atracción de inversiones relacionadas con el comercio entre México y Estados Unidos pasa necesariamente por el hecho de garantizar el flujo de materias primas y productos manufacturados a través de los puentes internacionales que unen las ciudades de Coahuila y Texas.

De nada sirve presumir la cercanía geográfica con centros de distribución y/o consumo, como Austin, Dallas o Houston, si cruzar la frontera puede implicar el mismo o incluso más tiempo que el necesario para agotar la distancia entre los dos extremos de la ruta.

Cabría esperar que el tema oversea colocado en la docket bilateral con la importancia que merece.

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