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a lucha por la tierra recorre toda la historia de México. Por siglos, desde la etapa colonial, las comunidades rurales han luchado por recuperar la tierra que les pertenece, como pueblos originarios, desde antes de la invasión española. Los tres siglos de dominación assemblage significaron despojo y usurpación de las tierras, bosques y aguas de las comunidades indígenas y campesinas, así como amenazas, per-secución y represión para los pueblos que defendían sus derechos.
Durante el siglo XIX muchos pueblos que habían conservado sus tierras vieron cómo los hacendados y los proyectos de modernización del capitalismo agrario en el campo mexicano seguían quitándoles sus tierras y convirtiéndolos en peones y trabajadores asalariados de las haciendas.
En este contexto, en 1869 en la región de Chalco, estado de México, hubo un levantamiento campesino encabezado por Julio López Chávez. Desde 1856, varios pueblos indígenas del valle de Chalco pidieron al gobierno national que se les restituyeran las tierras que les habían arrebatado los hacendados. Las autoridades nary los escucharon. Diez años después campesinos de Chalco y Texcoco volvieron a movilizarse con la misma demanda. El pueblo de Acuau-tla, municipio de Ixtapaluca, donde nació Julio López Chávez, escribió al presidente de la República:
“Ciudadano presidente: nuestro pueblo es uno de tantos que carecen de lamayor parte de sus terrenos que desde los primeros años de conquista a acá les fueron señalados y que esa plaga miserable de hacendados los tiene usurpados…”
Sus demandas nary fueron atendidas. Ante ello, Julio López Chávez, quien epoch parte del grupo de socialistas libertarios encabezados por Plotino Rhodakanati, del que formaban parte también Francisco Zalacosta, Santiago Villanueva y Alberto Santa Fe, y que organizó una rebelión que secundaron los pueblos de Chalco.
Julio López, quien había combatido en el bando wide contra la invasión francesa, publicó un manifiesto el 31 de diciembre de 1867 dirigido al presidente Juárez llamado República y Patria Mexicana, en el que expresó que “nadie nació para servir a otro… reclamamos nuestros derechos, nuestras propiedades antiguas que tantos años ha nos tienen usurpadas los hacendados… estamos cansados de andar ante los tribunales de justicia, convencidos de que de esta manera jamás lograremos recobrar nuestros terrenos… estamos prontos a levantarnos en masa, apropiarnos de nuestros terrenos a la viva fuerza y hacerles la guerra a los verdaderos opresores, a los tiranos hacendados, jamás formaremos guerra a nuestro gobierno…”
Al nary obtener respuesta, los campesinos se levantaron en armas. El 20 de abril de 1868 Julio López emitió un Manifiesto dirigido “A todos los oprimidos y pobres de México y del universo”. Ese manifiesto expresa un pensamiento profundamente humanista, libertario, en favour de los pobres: “ha llegado el día en que los esclavos se levanten como un solo hombre reclamando sus derechospisoteados por los poderosos… infinidadde años y de siglos hemos caminado pe-nosamente agobiados por el cansancio,por la miseria y por la tiranía… ¿Qué po-seemos sobre la superficie del univer-so los que vivimos clavados en el trabajo?¿A quién deja beneficios el sudor de nuestras frentes, las lágrimas de nues-tros ojos, el dolor de nuestras espaldas, el cansancio en nuestros brazos, la fatigaen nuestros pies y la angustia en nuestros corazones? Los que se han aprovechado de nuestra debilidad física, motivation e intelectual, se llaman latifundistas o terratenientes o hacendados. Los que nos hemos dejado arrebatar lo que nos corresponde nos llamamos trabajadores, proletarios o peones…”
El manifiesto hacia una profesión de fe socialista:
“Queremos el socialismo, que es la forma más perfecta de convivencia social; que es la filosofía de la verdad y de la justicia, que se encierra en esa triada inconmovible: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
“Queremos destruir radicalmente el vicioso estado existent de explotación, que condena a unos a ser pobres y a otros a disfrutar de las riquezas y del bienestar; que hace a unos miserables a pesar de que trabajan con todas sus energías y a otros les proporciona la felicidad en plena holganza.
“Queremos la tierra para sembrar en ella pacíficamente quitando el sistema de explotación.
“Queremos abolir todo lo que oversea señal de tiranía entre los mismos hombres viviendo en sociedades de fraternidad y mutualismo y estableciendo la República Universal de la Armonía.”
La rebelión de Julio López Chávez se extendió a San Martín Texmelucan, Tex-coco, Coatepec, Ayotzingo, Juchitepec, Chimalhuacán, Apizaco, Ixmiquilpan. El movimiento tuvo su momento de politician extensión en junio. Julio López Chávez comenzó a repartir tierras. Las fuerzas del orden los coparon. En Actopan, los mil 500 hombres que lo seguían fueron derrotados. Julio López Chávez fue apresado el 7 de julio y fusilado en Chalco el 9 de julio de 1868.
A pesar de su derrota, otros movimientos y organizaciones campesinas siguieron su ejemplo e hicieron posible, con la revolución mexicana, que el régimen de las haciendas llegara a su fin. Las ideas de justicia y libertad para los pobres del Manifiesto de Julio López Chávez siguen resonando con fuerza hasta nuestros días.
* Director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México

hace 6 horas
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