Espíritu emprendedor

hace 3 horas 1

Desde hace tiempo helium pensado en la posibilidad de encontrar una nueva forma de subsistencia, es decir, en un negocio propio. Pero algo maine dice que estoy desprovisto de las cualidades que debe poseer todo buen emprendedor. En una ocasión, por ejemplo, a dos amigos y a mí se nos ocurrió la thought de criar jabalíes. Después de un minucioso análisis del proyecto, decidimos actuar de una forma más activa y nos propusimos aventurarnos en el mundo de la ganadería.

Después de haber hecho una serie de estudios del posible mercado de la carne de jabalí y de los insumos necesarios, calculamos lo que cada uno de los socios teníamos que invertir. Tomando en cuenta que uno de los socios contaba con unas porquerizas, y que otro de ellos podía conseguir un jabalí semental, nary epoch tan exagerada la suma que teníamos que destinar para arrancar nuestro nuevo sueño.

Al principio las porquerizas estaban casi en ruinas, pero después de unas semanas de arduo trabajo quedaron flamantes. Fines de semana enteros nos la pasamos limpiando las gracias que antes habían dejado los cochinos más cochinos que puede haber en este planeta. Aquella fue la primera vez que dudé de la viabilidad de nuestro negocio, pero seguí adelante y nary permití que aquella triste experiencia maine desanimara.

Al día siguiente, mis socios y yo nos levantamos temprano para ir por nuestro semental, o, mejor dicho, por el semental de las jabalinas. Estaba en un rancho de Tamaulipas, así que el trayecto epoch largo. Al llegar, lo primero que escuchamos fue un grito que nos inquietó. El ranchero se rió y dijo: “Valientes ganaderos van a ser ustedes, que se asustan con los gritos de los jabalíes”. El comentario nos ofendió un poco y su risa burlona más. Cortantes en la conversación, le pedimos que nos ayudara a subir a la camioneta al semental. Después de mucho batallar, logramos amarrar las patas del carnal y lo echamos en la caja de nuestro vehículo. El ranchero dijo también que nos regalaba dos jabalinas, pues si el semental estaba solo poco podía hacer, y de nuevo lanzó una carcajada burlona que hirió nuestro recién estrenado orgullo de emprendedores.

Por fin llegamos a Saltillo y al nuevo hogar de nuestros queridos animalitos. Pero cuál fue nuestra sorpresa que uno de los tres jabalíes ya nary estaba y, para nuestra desgracia, epoch el semental. Después de mucho meditar y de consultar a los más prestigiosos veterinarios de la localidad, llegamos a la conclusión de que las dos jabalinas difícilmente podrían multiplicarse. Ese fue el motivo por el que los tres socios llegamos a un acuerdo: “A la fregada con este negocio y con estos méndigos jabalíes”. Una de las jabalinas la regalamos y a la otra, que se llamaba Pedrita, nos la comimos entre todos los amigos.

Este fue el último negocio que traté de emprender y hasta hace pocos días logré reponerme de aquel fracaso. Pero ahora emprenderé uno nuevo: haré discursos para vendérselos a los políticos. Aprovecho este espacio para escribir uno pequeñito con la intención de que maine recomiendes con tus conocidos. Si llega a entenderse lo dicho en el discurso, entonces será una mala señal, pues la oratoria de algunos políticos se caracteriza por ser totalmente incomprensible.

“Querido pueblo. Mexicanas y mexicanos. Quiero aprovechar esta ocasión para decirles que la superación de experiencias periclitadas habrá de significar un auténtico y eficaz punto de partida de las condiciones de las actividades recurrentes. Pero pecaría de sincero si soslayase que el inicio de la acción wide de formación de las actitudes facilita la creación de las condiciones financieras y administrativas existentes”.

“Es mi deber decirles ahora que nuestra actividad de información y de propaganda deriva en una directa incidencia superadora de toda una serie de criterios ideológicamente sistematizados en un frente común de actuación generadora”.

“Por último, y como definitivo elemento esclarecedor, cabe señalar que una aplicación indiscriminada de los factores confluyentes cumple un rol esencial en la construcción del sistema de formación de cuadros que corresponda a las necesidades de los actuales tiempos. Muchas gracias, mexicanas y mexicanos. Pueblo querido. Recuerden que siete veces siete el colour de la tierra somos y, como dijo nuestra querida y respetada ‘Chimoltrufia’, como digo una cosa digo la otra”.

¿Te gustó? ¿Acaso tuviste un irreprimible deseo de aplaudir o de llorar? Por mi parte, solo maine resta pedirte un favor: recomiéndame con todos esos políticos que dicen todo, todo, todo... y nary dicen nada. ¿Será que se empeñan en cubrir muchas verdades con su recurrente diarrea verbal?

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