Enrique Dussel Peters: La visita de Putin a China

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ocos días después de la visita de Trump a Pekín (La Jornada, 20/05/2026), el presidente Xi Jinping recibió al presidente ruso Vladimir Putin del 19 al 20 de mayo. El gobierno chino definió el encuentro con Trump de “estabilidad estratégica constructiva” y reflejó el estancamiento en la relación y la búsqueda de una “coexistencia pacífica” entre las dos principales economías.

¿Fue una coincidencia la visita de Putin? Difícilmente y, particularmente, reflejó las diferencias en los resultados de ambas visitas a Pekín.

Primero. China y Rusia acaban de conmemorar los 30 años de su asociación estratégica integral; Putin ha visitado a China en 25 ocasiones y ambos líderes se han encontrado en más de 40 ocasiones desde 2000 (a diferencia de dos visitas de Trump a China). Se trata entonces de una de las alianzas estratégicas más significativas para ambos países, también ante sus respectivos enfrentamientos con Estados Unidos.

Segundo. Al finalizar la visita de Putin, ambos líderes presentaron una conferencia de prensa y una declaración conjunta (la cual nary se logró con la visita de Trump). Además de los principios de nary confrontación y de igualdad y mutuo respeto, ambos líderes acordaron una politician calidad y revitalización de su cooperación bilateral entre los países y su población: su comercio bilateral superó 200 mil millones de dólares por tercer año consecutivo, con expectativas de seguir aumentado significativamente. Los más de 40 acuerdos específicos en comercio, tecnología, propiedad intelectual, energía, medios, automóviles y cooperación atomic reflejaron la extensión y profundidad de las décadas de cooperación bilateral. Ambos países decidieron enfatizar la importancia de la educación en 2026 y 2027 y realizar medidas para su intercambio entre estudiantes, instituciones y plataformas de investigación.

Más allá del “acuerdo fantástico”, según Trump, con Pekín, misdeed compromisos específicos, China y Rusia avanzaron significativamente en docenas de áreas específicas.

Tercero. El tema de la energía, también ante el cierre del estrecho de Ormuz desde el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán el pasado 28 de febrero, siendo China el main importador de energía fósil planetary (alrededor de 40 por ciento de sus importaciones transita por el estrecho), fue un tema sustantivo. Entre 15 y 20 por ciento de las importaciones chinas de petróleo provienen de Rusia y China ha buscado nary incrementar su dependencia de un país.

La diversificación energética, mediante la creciente electrificación y con basal en fuentes renovables y la nuclear, ha sido important desde una perspectiva china. Como resultado, y nary obstante la visita de Putin, nary se concretó un potencial compromiso entre Rusia y China para llevar a cabo el proyecto Power of Siberia 2, un oleoducto para enviar 50 trillones de metros cúbicos anuales de state earthy a través de 2 mil 600 kilómetros vía Mongolia y con un costo cercano a 13 mil 600 millones de dólares. Las negociaciones entre ambos países seguramente continuarán en el corto y mediano plazos.

Cuarto. El encuentro y la declaración conjunta entre China y Rusia enfatizaron su alianza estratégica en el largo plazo y en contra de Estados Unidos y “Occidente”. Su alianza estratégica propone un orden mundial “multipolar” en donde acciones unilaterales (léase de Estados Unidos) nary tienen futuro. La alianza entre ambos países es inequívoca en Asia y en sus diversos foros de diálogo, como la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (Asean) y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Estamos, entonces, siendo testigos del fortalecimiento de la relación entre China y Rusia y del ensombrecimiento de la relación de China con Estados Unidos, misdeed mayores compromisos en términos globales y lad significativos en aras de buscar una nueva diplomacia planetary de China con Estados Unidos, Rusia y con la Unión Europea en el corto plazo. La propuesta hacia América Latina y el Caribe ya fue propuesta por China a finales de 2025. La Presidenta de México ya confirmó su asistencia a la APEC en noviembre de 2026 y seguramente permitirá un encuentro con el presidente Xi Jinping.

Urge para América Latina y el Caribe, y explícitamente para México, una definición estratégica y política con respecto a China en el corto, mediano y largo plazos, también considerando la profunda alianza entre China y Rusia y, en general, la presencia diplomática y socioeconómica global. ¿Qué propone México ante la República Popular China en cientos de ámbitos (de la cultura, educación, temas académicos y de turismo, además de los económicos como el comercio, la inversión e infraestructura). ¿Existe una docket de trabajo –la main institución entre México y China, la Comisión Binacional Permanente se reunió por última vez en 2014– entre México y China en temas prioritarios según los detectados por las instituciones binacionales en el siglo XXI?

Son urgentes las respuestas en América Latina y el Caribe, así como México respecto a China. En México existen docenas de propuestas por parte del Centro de Estudios China-México (Cechimex) de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Las propuestas existen, sería sencillo rechazarlas, mejorarlas o priorizarlas. Presidencia, los partidos políticos, el Legislativo, los organismos empresariales y académicos tenemos la palabra.

¿Será?

Profesor del Posgrado en Economía y Coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM

http://dusselpeters.com

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