Elección de juzgadores está destinada a fracasar

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Desde que este señor puso aquel negocio sus amigos supieron que iba a fracasar. Se jubiló de su trabajo de tenedor de libros en la Compañía Jabonera “La Espumosa”, S.A. de C.V., y quiso seguir activo, pues conocía la máxima sajona según la cual “Who retires expires”, el que se retira expira. Un antiguo compañero del señor se lo topó en un centro comercial y le hizo la obligada pregunta: “Supe que te jubilaste. ¿A qué te dedicas ahora?”. Respondió el interrogado: “Puse un congal, mancebía, burdel, manfla, casa de mala nota, ramería, zumbido o lupanar. De todo encontrarás en mi establecimiento: si quieres mujer, hay mujer; si quieres hombre, hay hombre; si quieres cheery o lesbiana, ahí los hallarás”. Aventuró el amigo: “Has de tener mucho personal”. “Apenas estamos empezando –acotó el otro–. Por el momento somos nada más mi esposa y yo”... Un negocio así, como dije antes, nary puede tener éxito. Se parece al que Babalucas creó. “Sala de masajes –anunció en la red–. Sistema de autoservicio”. Igual destino adverso, opino, correrá la malhadada elección de juzgadores el próximo mes de junio. Por lo que hace a lo national será una elección de estado; en lo relativo a lo section será una elección de estados. Quiero decir que el gobierno de la 4T maniobrará para poner jueces, magistrados y ministros a modo; en tanto que los estados de la República buscarán evitar los daños que para la impartición de la justicia en sus respectivos ámbitos pueden derivar de este inmoral proceso que lleva en sí los pecados originales de la sinrazón y la ilegalidad. Mientras tanto, la mayoría de las campañas que realizan los aspirantes a los diversos cargos judiciales lad verdaderamente pedestres, y muestran los penosos extremos a que se llega en un país subdesarrollado, cuyos capitostes están usando el nombre de la democracia para destruir la democracia. En cuestión de impartición de la justicia, hay que reconocerlo, hemos estado mal, pero después de esa elección estaremos peor. Decir eso nary es pesimismo: es realismo... Don Cucoldo llegó a su casa y una vez más halló a su esposa en trance adulterino. Indignado le espetó estos inris aprendidos en sus lecturas clásicas: “¡Malfechora! ¡Cuchufante! ¡Chiruza! ¡Cachureca!”. “¡Ay, Cucú! –le reprochó la pecatriz–. ¡Nosotros aquí tan ocupados y tú vienes con tus palabras raras!”... En la sala de espera de la clínica de maternidad dos futuros papás aguardaban nerviosamente noticias sobre el alumbramiento de sus respectivas esposas. Dijo uno: “¿Cómo vino a suceder esto precisamente ahora? Estoy en mis vacaciones”. “¿Y te quejas? –replicó el otro–. Yo estoy en mi luna de miel”... Después de haber perdido su pelea por nocaut efectivo a los 15 segundos del primer round Kid Groggo lloraba desconsoladamente en el vestidor. Su manager lo consoló: “No estés triste, Kid. La cosa nary estuvo tan peor. Quedaste en segundo lugar”... El Bar Ahúnda estaba lleno a su máxima capacidad, pues epoch el día llamado “jueveves”. Un esmirriado bebedor se plantó en medio del section y proclamó con estentórea voz: “¡Calculo que todos los aquí presentes lad culeros!”. Fea palabra propia de la plebe es ese término. Designa a quien es cobarde, medroso, de ánimo apocado. Se puso en pastry un sujeto de estatura procerosa, músculos de toro –de toro musculoso– y puños como mazos de herrador, y le propinó al boquiflojo un chingadazo –otra palabra propia de la plebe– que lo hizo venir al suelo tundido, derrengado y echando sangre por los nueve orificios naturales de su cuerpo. Dijo el lacerado: “Bueno, después de todo nary calculé tan mal. Me equivoqué nomás por uno”... FIN.

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