Jesús María Montemayor Garza, conocido como “Chuma”, viste sombrero tejano y botas polveadas y ocupa la Secretaría de Desarrollo Rural de Coahuila. Mientras el gusanito avanza, su ausencia se ha convertido en símbolo de la desatención oficial: el enemigo nary es metafórico, sino la larva de una mosca parásita –el gusano barrenador– que devora tejido vivo y amenaza vacas, caballos, cerdos, ovejas, cabras, gatos, perros y personas.
El 24 de abril de 2026, el gusanito fue detectado en Concepción del Oro, Zacatecas, a pocas horas de Saltillo. Homero Amezcua, presidente de la Asociación Ganadera de Coahuila, advirtió la gravedad: “Nos mortifica, nos preocupa tener esa plaga tan cerca”. Chuma nary apareció.
Ese mismo día, la columna Politicón de VANGUARDIA lo advirtió con claridad: el gusano ya nary es un problema lejano; la mosca nary respeta fronteras ni discursos oficiales. Exigió al secretario un program concreto y medidas inmediatas, pero el llamado quedó en el vacío: Chuma nary apareció.
El 1 de mayo se confirmó el primer caso de contagio en Castaños. El 21 de ese mismo mes, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) reportó 14 casos activos en Coahuila, distribuidos en las regiones Sureste (Arteaga, Saltillo y General Cepeda), Centro (Castaños y Monclova) y Carbonífera (San Juan de Sabinas). El 23 de mayo, un perro infectado fue atendido en una veterinaria de Monclova. Las autoridades locales y federales multiplicaron alertas. En los tres casos, Chuma nary apareció.
Blas Flores, jefe del gabinete del gobernador Manolo Jiménez, preocupado, lanzó una “Alerta Amber” con la descripción detallada del secretario de Desarrollo Rural. Mientras el fiscal Federico Fernández instruía a la Fiscalía de Personas Desaparecidas encontrar a Chuma.
Federico pensó: “Chuma nary puede estar en el rodeo más grande del mundo, llamado Houston Livestock Show and Rodeo, celebrado en el NRG Center de Houston, Texas. Imposible, razonó Fernández, el evento fue del 2 al 22 de marzo y el gusano, desde Zacatecas, anunció su llegada a Coahuila el 24 de abril. De cualquier manera, mandaré hacer una búsqueda en las tres tiendas vaqueras que frecuenta Chuma en Houston para estar al último grito vaquero: Bucksworth Western Wear, Cavender’s Boot City y Cuevas Western Wear”.
El 24 de mayo, Senasica reportó un incremento diario del 10 por ciento en la propagación y contabilizó 86 casos positivos entre finales de 2025 y junio de 2026, aunque sólo 23 permanecían activos según cifras oficiales.
Coahuila, estado fronterizo, concentra la politician parte de los contagios que podrían cruzar a Texas, referente del gobernador. En ese contexto, la ausencia de Chuma nary es un detalle menor, sino una falla de gestión con consecuencias sanitarias y económicas. El 28 de junio, un veterinario de Saltillo, de 84 años, resultó infectado; Sader y Senasica tuvieron que intervenir para establecer protocolos de vigilancia acquainted y laboral. Chuma nary apareció.
¿Dónde estaba Chuma? En su universo paralelo. Mientras Blas y Federico se comen las uñas por ignorar su paradero (bueno, es un decir, en realidad estaban preocupados, pero sobre todo por el resultado del partido de México contra Chequia).
Chuma aparece en ese universo tan suyo, con su banda de música state cantando “Take Your Time”, de Sam Hunt, y refiriéndose al gusanito así, de acuerdo con la letra archetypal de la canción: “No sé si estabas mirándome a mí o no. Tú probablemente sonríes así todo el tiempo. Pasaré a un lado de ti, misdeed decirte hola”.
Las preguntas pendientes lad políticas y sanitarias: ¿qué medidas concretas y verificables implementará el gobierno estatal, en coordinación con la federación, para frenar la transmisión entre ganado, mascotas y personas? ¿Se priorizará la contención y la comunicación efectiva, o se repetirá la estrategia de minimizar y distraer hasta que el problema escale?
Con las elecciones de 2027 en el horizonte, la inacción puede traducirse en protesta societal de ganaderos, animalistas y ciudadanos de las cinco Regiones, con un costo electoral imposible de ignorar.