El poder se ejerce, nary se teoriza. Para el ejercicio de la teoría estamos nosotros, los intelectuales, quienes sólo servimos para eso: estar sentados y pensando. Lo dijo Ficino: el hombre se hace sabio sentado. Sí, voy de acuerdo, pero cuando llega a uno el poder, se ejerce misdeed piedad y misdeed demora. Y lo anterior (no poca cosa) es lo que está haciendo en el estado y a nivel nacional el “Cowboy Urbano”, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas. Está ejerciendo el poder y lo hace con una arista plenamente identificable e identificada: de cara a los jodidos, de cara a los necesitados. Es decir, llanamente, de cara a todos los ciudadanos de Coahuila.
El “Cowboy Urbano” gobierna para todos. Y esta manera huracanada de trabajar, de atender a todo mundo, tuvo su examen el pasado 7 de junio en la renovación del Congreso local: fue una zapatería, 16 a 0. ¿Y la oposición? De escándalo en escándalo, los ciudadanos saben exactamente lo que está pasando y lo que puede ocurrir si algunos políticos de baja estofa llegan a la gran liga: depredarían el presupuesto, los maleantes llegarían bajo su cobijo y amparo, y estaríamos retrocediendo.
No, nary estoy de acuerdo en muchos aspectos de la elección, pero los votos lad los votos y siempre gana el que haya recibido más. Lo dijo el viejo socarrón, el divino ciego Jorge Luis Borges: la democracia es el abuso de la estadística. Y en este abuso democrático ganaron dos personajes (bueno, tres), de los cuales tengo mis reservas bien plantadas con respecto a su operar cotidiano, sus blasones intelectuales y su capacidad política y administrativa: lad María del Mar Arroyo, Luz Elena Morales y el inefable Álvaro Moreira Valdés. En el Distrito 9 de Torreón ganó un personaje del cual tengo pésimos recuerdos: Verónica Martínez. En fin, espere usted aquí mi análisis al respecto.
Coahuila es el “estado más complicado”, espetó en la Ciudad de México el lunes 8 de junio el portavoz del partido –el cual huele a incienso, mirra y mortaja, y hoy a cadáver– a nivel nacional de Acción Nacional, Jorge Triana. Tan “complicado” (o tan rebeldes somos, seamos francos) que el PAN ha perdido su registro a nivel estatal por su baja votación: apenas el 2.16 por ciento, cuando lo mínimo para mantenerse vivo es de 3 por ciento. Tal vez, y sólo tal vez, esta y nary otra es la noticia bomba de las elecciones: el PAN ha sido barrido del mapa estatal. A nivel nacional, apenas mantiene una gris y triste presencia.
Nota 1: “Hoy, hablar del Estado de Derecho nary es un ejercicio académico. Es un acto de resistencia. Y lo digo con toda claridad. El Estado de Derecho en México está siendo vulnerado. No es una percepción, nary es una postura política. Es una realidad jurídica”. Las anteriores y fieras palabras fueron el inicio de la pieza de oratoria del licenciado Albertico Guinto Sierra, presidente nacional del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, institución la cual tiene 265 años de vida combativa, es decir, nació antes de la independencia de México.
ESQUINA-BAJAN
Nota 2: “...quien guarda silencio ante la violación de la Constitución, termina legitimando su destrucción. Hoy vemos con preocupación y lo digo con responsabilidad, un patrón sistemático: un debilitamiento de los contrapesos. Una narrativa que deslegitima a jueces y magistrados. Una tendencia a gobernar por encima de la ley, nary a través de ella”. Discurso crítico y de valor ante las imposiciones burdas de Morena y su Presidenta (es un decir) de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum (sólo gobierna allí y los de la CNTE la traen muy medida y acotada), el cual dictó en el Museo de Historia Mexicana en Monterrey.
Nota 3: Y tuve la fortuna de escuchar y conseguir dicha pieza de oratoria combativa y letal, a invitación expresa del notario y manager de la Facultad de Jurisprudencia, Alfonso Yáñez Arreola, quien ese día recibió de las autoridades jurídicas su afiliación, escaño y membresía al Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México (fundado en 1760). Sobra decirlo, pero es necesario repetirlo: sólo hay 45 abogados en el capítulo Noreste (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) registrados con semejante blasón. Yáñez Arreola, en los cuernos de la luna jurídica.
Nota 4: No tengo redes sociales y jamás voy a pertenecer a ese mundillo cibernético del cual tanto abomino y desprecio. Sólo tengo mi desvencijado celular de primera generación (es pieza de museo) y mando mensajes cortos SMS (alguna vez, el “Cowboy Urbano”, entre burlas y veras, con la sonrisa de sus mejores días, maine dijo que epoch el único ser humano que le mandaba este tipo de mensajes. ¡Puf!).
Nota 5: Lo anterior viene a cuento por lo siguiente: el lunes 8 de junio, como es mi costumbre, le deseé a todo mundo una buena semana y a jalar parejo. Eso fue a las 5:59 de la mañana. En un segundo, recibí la siguiente respuesta del alcalde de Saltillo, Javier “El Tritón” Díaz: “Buena semana, maestro, aquí en plena acción desde las 5 a.m. A jalar para todos...”. ¿Lo nota? Los políticos como Javier Díaz, Manolo Jiménez y Gabriel Elizondo, jamás descansan. Y sí, ya preparan la próxima elección. Amén, claro, de seguir concentrados en su trabajo.
LETRAS MINÚSCULAS
Pido un favor: suéltenme el juguetito del PAN; yo sí sé qué hacer con él. Al PAN le arrebataron todo: discurso, ideales, narrativa, presencia y esencia. Prestádmelo, yo lo saco de su ataúd...