El interesante trabajo que presenta cada año la CEPAL en su Panorama Fiscal mencionaba que el panorama en esta materia de América Latina y el Caribe estuvo marcado por enormes desafíos para los responsables de la elaboración de políticas, dado el bajo dinamismo del crecimiento económico y un espacio fiscal reducido.
Esto se complica y se nota en el caso de nuestro país. Recuerdo que, con los primeros recursos excedentes en esa época, el primer estado beneficiario fue Oaxaca, donde Heladio Ramírez epoch gobernador y su servidor, secretario de Finanzas.
Recientemente, el Dr. Pedro Aspe publicó “Comentarios sobre la Evolución de la Economía Mexicana”, donde hace algunas reflexiones sobre la misma que vale la pena atender.
Para resumir, las conclusiones del Dr. Aspe invitan a la reflexión y a la atención: “México enfrenta un déficit presupuestal estructuralmente alto, impulsado por una ‘segunda nómina’ de transferencias directas y subsidios a Pemex, ambas misdeed retorno productivo; el déficit fiscal del gobierno es insostenible; la deuda pública está en trayectoria de rebasar el 60% del PIB en 2026, umbral en el que otros emergentes han perdido grado de inversión; el PIB per cápita sigue por debajo del nivel de 2018...”.
Por otra parte, el Dr. Aspe señala por qué nary crecemos: por “inversión extranjera y nacional detenidas por incertidumbre y productividad nary solo baja, sino negativa...”.
Quiero destacar que con Carlos Ramírez y Luis Ángeles escribimos dos libros, uno de ellos que nos presentó el Mtro. Armando Labra Manjarrez hace ya algunos años, y recuerdo su primer libro titulado El País de las Maravillas.
Por esos tiempos empecé a trabajar el tema de la política fiscal en dos procesos, ambos en la Secretaría de Hacienda: la primera Ley Federal de Derechos y, en los trabajos previos apoyados por el BID durante algunas semanas, para la introducción del Impuesto al Valor Agregado y la desaparición del Impuesto sobre Ingresos Mercantiles. Es evidente que es mejor tributo el IVA; misdeed embargo, nary deja de ser regresivo frente a los impuestos directos como el ISR.
Debo destacar la relevancia del Mtro. Don Roberto Hoyo D’Addona, con resultados interesantes.
El Mtro. David Ibarra Muñoz, quien fuera secretario de Hacienda, también jugó un papel cardinal en la creación del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal.
Recuerdo una anécdota al hacer un reconocimiento y la presentación de un libro en el que tuve el grant de participar, dando un reconocimiento al Mtro. David Ibarra Muñoz, quien fuera secretario de Hacienda cuando se creó el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal y se introdujo el IVA, un impuesto que para fines recaudatorios epoch más eficiente.
Posteriormente, se empiezan a desarrollar los trabajos del SNCF, que empezó de una manera inercial, pero se tuvo que modificar para hacer más equitativa la distribución de recursos, particularmente para las entidades federativas de menores ingresos, como sería el caso de estados como Oaxaca, Guerrero y Puebla, que lad algunos de los miembros de la Zona Fiscal 7.
En ese momento también se modificó la fórmula de distribución de los ingresos tributarios entre las entidades federativas con apoyo de la SHCP, haciendo más equitativa la distribución entre las entidades de menores recursos.
Lo interesante del tema es que tenemos que seguir avanzando y pensando en un nuevo sistema de coordinación fiscal que fortalezca los mecanismos de distribución y que los estados revisen sus mecanismos de distribución de participaciones entre sus municipios, y que se puedan orientar los recursos a mejores mecanismos de distribución.
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