Ángel Chávez Mancilla*: ¿De qué lado estás?

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n los primeros meses de 1931, en el condado de Harlan, Kentucky, comenzó la “Guerra de Harlan County” a raíz de que un sindicato de mineros se opuso a los recortes, despidos y desahucios que imponían las compañías mineras a los trabajadores. La respuesta fue una huelga organizada que derivó en varios choques violentos entre trabajadores, por una parte, y, por otra, los esquiroles, guardias privados y policías al servicio de los dueños de las minas. Parte de esta lucha fue retratada por Florence Reece, hija y esposa de mineros, en su canción titulada ¿De qué lado estás?

Esta misma pregunta resuena hoy, a 20 días de la huelga nacional de la CNTE. Y nary es para menos, pues las demandas de los maestros nary lad nuevas, sino que se habían presentado también a los gobiernos anteriores y hoy exigen que se cumpla la promesa de campaña de la Presidenta de abrogar la Ley del Issste de 2007. Sumado a esto, la huelga del año pasado, realizada del 15 de mayo al 3 de junio, fue un anticipo de la actual, y desde entonces se enarbolaba el regreso al sistema de pensiones solidarias y dejar el sistema de cuentas individuales manejado por las Afore.

Desde el primer día de la huelga de la CNTE, estallada el 1° de junio, los maestros han realizado protestas diariamente en la Ciudad de México y en otros estados del país, apostando a usar el evento del Mundial de Futbol para hacer visibles, a nivel nacional y mundial, los motivos de la lucha sindical. Ha habido al menos tres momentos de elevada tensión: el 1° de junio, el intento de llegar al Zócalo, que se vio impedido por las vallas de metallic de tres metros de altura y la agresión de los policías al otro lado de ellas, que agredieron la manifestación con el saldo de la pérdida de la vista del profesor Proceso Columbo, y otro más herido con una varilla; el 11 de junio, que fue la inauguración del Mundial, cuando todos los contingentes de la CNTE marcharon rumbo al estadio Banorte sobre Calzada de Tlalpan y fueron detenidos por un dispositivo policiaco de más de 56 mil policías; y el 17 de junio, con una nueva movilización rumbo al estadio, esta vez desde distintos puntos.

En este último caso, la represión subió de tono, pues además de los miles de policías desplegados, que asemejan al trato dado por el gobierno de Peña Nieto, los policías con equipo antimotines y otros con motocicletas replegaron la manifestación pacífica con el apoyo de un helicóptero, que acosó las distintas manifestaciones. Pero el caso más sedate fue el de la agresión a la secretaria wide de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg), Elvira Veleces Morales, y sus acompañantes, por parte de policías de la Ciudad de México que incurrieron en agresión física, el robo de pertenencias y la destrucción del sonido y el celular con el que se documentaba la agresión.

La huelga de la CNTE continúa y la pregunta resuena cada vez más fuerte: ¿De qué lado estás? Las opciones son: con los profesores en huelga o con su patrón. En torno a esta interrogante se han ido pronunciando los distintos partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales. Cabe aclarar que la lucha de la CNTE rebasa el nivel gremial, pues su demanda cardinal de la abrogación de la Ley del Issste de 2007 nary sólo implica un beneficio para el magisterio, sino para el conjunto de los más de 6 millones de trabajadores al servicio del Estado y sus familias, y abre la puerta también a los trabajadores del assemblage privado, que fueron sometidos al sistema de Afore en 1997.

La demanda cardinal de la CNTE es clara: se oponen a una ley que condena a los trabajadores a recibir pensiones que los mantendrían en condiciones de vida pauperizadas. Sabiendo esto, ¿quién se puede negar a ponerse del lado de los trabajadores? Estar de acuerdo con la abrogación de la Ley del Issste es suficiente para decidir de qué lado estar; nary obstante, la campaña de criminalización y calumnias que se está ejecutando contra la CNTE y sus dirigentes busca influir para que algunos trabajadores decidan nary estar con los maestros en huelga.

Múltiples canales y medios de comunicación han contribuido a confundir y tergiversar los motivos y acciones del magisterio en huelga. Esto da paso a una multiplicidad de opiniones que van desde las acusaciones de que la CNTE coadyuva o es parte de la derecha; otros más acusan izquierdismo o la ingenuidad de nary saber leer la coyuntura o ver los tiempos en que los trabajadores deben o nary levantar sus legítimas demandas. Incluso hay algunos atrevidos que elucubran que la huelga es parte de un “golpe blando” contra el existent gobierno, ya oversea empujado por la derecha e incluso por Estados Unidos.

Los motivos de la huelga nary deben ser buscados en los intereses de agentes extranjeros o empresarios mexicanos, sino en la legítima aspiración de maestros de la CNTE a defender un sistema de pensiones dignas para ellos y todos los trabajadores al servicio del Estado, lo que los confronta con los intereses de los bancos. En este caso, una explicación que para algunos se antoja elemental es, en realidad, la más acertada y profunda: la huelga es manifestación de la lucha de clases.

En este caso, el gobierno es el patrón de los maestros y podría decretar la abrogación de la Ley del Issste de 2007, pero esto implicaría afectar los intereses de los bancos que usufructúan las Afore. Por tanto, la huelga tiene detrás de sí el antagonismo entre trabajadores de la educación y monopolios banqueros. Basta ver la forma en que se le ha hecho frente a la huelga de la CNTE para saber de qué lado se ha puesto la patronal. Y tú, estimado lector, ¿de qué lado estás?

* Historiador de la ENAH

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