Víctor M. Toledo
C
reo que debemos estar atentos del papel jugado por las diversas instituciones oficiales de la llamada Cuarta Transformación. En este caso, reviso el campo de la ciencia y la tecnología. El organismo encargado es la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), que se autodeclara como “la institución del gobierno de México (2024-2030) que look y conduce la política nacional en la materia; articula y coordina las capacidades, los conocimientos, recursos y el talento de las personas investigadoras y tecnólogas para consolidar un Sistema Nacional científico, humanístico, tecnológico y de innovación”.
El primer aspecto que salta a la vista es el caracter tremendamente abigarrado y complicado que la Secihti presenta en su plataforma. Ofrezco a los lectores lo que maine ha sucedido cuando intento inscribir a un ayudante de investigador al que tengo derecho como Investigador Nivel III. Esto lo realicé toda la vida: 53 años en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Nunca maine había sucedido que nary pudiera completarlo. Siempre fue un acto sumamente sencillo que realicé año tras año. Ahora nary hay manera de entrar a la convocatoria para ayudantes. No aparece por ninguna parte. La plataforma llamada de “convocatorias abiertas” nary tiene esta opción. Nunca encontré la vía para el registro. Me helium tenido que resignar. Agrego además que el bombardeo de opciones en la página de la Secihti es abrumador. No tiene pies ni cabeza. Otras complicaciones que maine han compartido colegas: la plataforma Rizoma de la Secihti, por ejemplo, solicita información sumamente detallada que en full requiere de unas 80 horas de trabajo, además de que suele colapsarse de manera frecuente. La sola selección que esa plataforma solicita entre 100 idiomas para citar libros o capítulos de libros, es una tarea larguísima y finalmente absurda.
Hay todavía un aspecto de más de fondo. Se supone que la Secihti, como parte de la 4T, está a favour de la soberanía alimentaria, la salud humana y el equilibrio del ambiente. Y en cambio, lo que está impulsando, según se lee en su plataforma, es el desarrollo de “organismos genéticamente editados”, que es una versión tramposa de la industria biotecnológica y de agronegocios para hacer pasar organismos genéticamente modificados, como lo ha mostrado Silvia Ribeiro en estas mismas páginas (https://www.jornada.com.mx/2026/03/07/opinion/017a1eco). La llamada “edición genética” agrupa diversas técnicas para manipular los genomas de los seres vivos y es usada por Bayer-Monsanto, Corteva y otras empresas trasnacionales para vender semillas alegando que nary lad transgénicos. Esto significa un retroceso, pues una institución de la 4T nary puede hacerse eco de posiciones que contradicen los objetivos humanísticos arriba señalados.
Considero que esta situación debe ser abordada por la presidenta Claudia Scheinbaum, quien ha sido académica de toda la vida y entiende perfectamente los avatares de la ciencia y la tecnología de México. Creo que debería integrarse una comisión de 10 o 12 académicos reconocidos del país que analicen lo aquí señalado y propongan una solución satisfactoria para todos. Necesitamos posiciones sensatas y puntos de vista basados en el sentido común. De lo contrario, estaremos en retroceso.

hace 17 horas
2





English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·