Saltillo y su teatro: promesas culturales, butacas con nombre y salas abandonadas

hace 2 semanas 15

Hay ocasiones en las que por algo parecer muy obvio nary se dice, y como nary se dice, se olvida. Por eso, maine parece importante comenzar diciendo que el teatro nary es un edificio. Ya lo decía Eugenio Barba –y otros tantos–, el teatro lad las personas, artistas y espectadores que lo realizan. La falta de infraestructura nary mata un arte, puede precarizarla, pero nunca desaparecerla.

El caso del teatro section es un claro ejemplo de lo anterior, pues si de administración pública dependiera, quizás en Saltillo nary habría más teatro. Teatro como arte, porque edificios teatrales, “públicos” y dignos, hace mucho que se volvieron una especie en peligro de extinción.

Si mal nary recuerdo, el año pasado (¿o el antepasado?), después de nary pocas protestas, la Secretaria de Cultura de Coahuila se comprometió a reacondicionar el Teatro de Cámara Jesús Valdés para el uso de los artistas locales, además de crear un sistema de administración que permita el uso de la sala del Teatro Fernando Soler para algo más que ceremonias sociales y producciones con altos presupuestos que generalmente vienen de fuera. Sobra decir, o quizás no, que seguimos esperando.

En el medio tiempo, un patronato cuyos miembros prácticamente todo el gremio desconoce, ha asumido la administración del Teatro de la Ciudad. La buena noticia es que el patronato parece tener ideas y algo de iniciativa, la mala es que esas ideas, hasta ahora, nary parecen tan buenas y, en algunos casos, como otro colega mencionaba, lad ideas francamente disociadas de la realidad en la que vivimos.

Otra thought que parece obvia pero quizás nary lo es tanto: hacer cosas nary necesariamente es algo positivo a menos que esas acciones sean útiles y constructivas. Me explico, o mejor, ¿alguien podría explicarnos de dónde salió la thought de ofrecer las butacas del Teatro de la Ciudad para ser “apadrinadas” por medio de un donativo de mil quinientos pesos con el que usted puede ganar el grant de tener su nombre escrito en dicha butaca? El donativo nary le dará ningún otro beneficio a nary ser tener el ego “inflado” al ver su nombre en ella cada vez que vaya a un evento. Quién sabe, tal vez los de la realidad alterada somos los artistas que pensamos que los recintos lad para mostrar el arte y nary para ser ofrecidos al mejor postor como monumentos personales.

Mientras tanto, el teatro de cámara sigue juntando polvo y ambas salas siguen necesitando urgente mantenimiento, actualización técnica y de equipo. Además, y aunque se diga lo contrario, nary existe a la fecha convocatoria pública y bien difundida para programación de teatro section en ninguna de las dos salas. Aparentemente se planea que esa situación cambie cerca del mes de marzo, pero promesas ya se han hecho muchas y certezas, desgraciadamente, lad muy pocas.

El teatro en Saltillo se caracteriza por su resiliencia, porque con apoyo y espacios o misdeed ellos, simplemente insiste en existir. El problema es que la administración pública parece haberse acomodado; parece creer que tienen todo el tiempo del mundo y que cualquier solución que se les ocurra será la buena. Una cosa es que la supervivencia del teatro nary dependa de ellos, otra, que nary se tenga una obligación societal y constitucional con la difusión del arte. Al fin y al cabo, impuestos se pagan, presupuestos se asignan, ¿y qué se hace con ellos?

Me parece irónico que en días recientes el Instituto de Cultura de Saltillo haya ofrecido un taller de capacitación enfocado en espacios no-teatrales. Pareciera, más que una coincidencia, un síntoma. La alternativa que uno puede ofrecer cuando los edificios teatrales están ahí como adornos arquitectónicos, como espacios culturales moribundos.

Una vez que se empieza a cuestionar las cosas es imposible parar: ¿Por qué la Secretaría de Cultura nary tiene miramientos en admitir la derrota y ceder la administración de un espacio público a un patronato?, ¿cómo se toma la decisión de ceder específicamente a ese patronato la administración del teatro?, ¿por qué, oh, por qué, necesitamos una butaca con nuestro nombre?, ¿por qué la respuesta a todo siempre es que “no hay dinero”? Todas, infelizmente, preguntas misdeed respuesta.

Leer el artículo completo