“Dios es Amor”. Lo revela Juan en su carta (l de Juan 4,8 y Í de Juan 4,16).
Se manifiesta el Creador en su Creación y en su Revelación en obras y palabras humanas, inspiradas y proféticas.
“Dios es Amor”. Lo revela Juan en su carta (l de Juan 4,8 y Í de Juan 4,16).
Se manifiesta el Creador en su Creación y en su Revelación en obras y palabras humanas, inspiradas y proféticas.
El pueblo escucha, entiende, acepta, propone y hace vida la Palabra. Dios, quien ofrece prosperidad, bendición y protección.
El pueblo ha de cumplir su precepto, cuya entraña es el amor a Dios con todo: corazón, alma, mente y fuerzas.
El Hijo de Dios es enviado por el Padre Creador para que, siendo inocente, se ofrezca en sacrificio por los culpables. Él viene dispuesto a hacer, en todo, la voluntad de su Padre.
SACRIFICIO POR TODOS CON VALOR INFINITO
El mérito de ese sacrificio puede ser aplicado a todos los culpables que reconozcan su culpa y pidan, humildemente, perdón porque el enviado del Padre es como un segundo Adán, cabeza de la humanidad.
Y su sangre tiene un valor capaz de pagar toda la deuda humana por la ofensa a un Dios infinito. La víctima, que se ofrece, es Dios y hombre.
Dios es amor incondicional porque nary solo ama con amor de complacencia a quien cumple, en todo, su mandamiento, sino también a quien nary lo cumple.
A ese lo ama con amor de rescate. Ama al que falla, si reconoce su falta con sinceridad y pide perdón con humildad.
Ama así, nary por la perfección de la conducta humana, sino por la sinceridad del pecador arrepentido que limpia su corazón. Tendrá entonces una nueva oportunidad de salvación.
HOY ES LA VIGILIA PASCUAL DE RENOVACIÓN
Esta noche de sábado de Semana Santa se celebra, al anochecer, la Vigilia Pascual.
En ella, entre otros pasos muy significativos, cada bautizado presente puede renovar su alianza bautismal.
Se compromete, de nuevo, ya misdeed padrinos, a cumplir lo mandado y a creer lo revelado en su integridad.
EL GRAN SÍMBOLO DE LA LUZ
Se enciende hoy solemnemente el cirio pascual.
De su nueva llama, cada asistente, recibe la flama en su propio cirio.
Toda tiniebla espiritual es vencida por la luz de la gracia, de la verdad y del amor de Cristo, que se inmola por todos y resucita para que todos puedan resucitar. Es la victoria lograda para todos. Quedan vencidos el pecado y la muerte para vivir una vida nueva, llena de frutos para la eternidad.
TÉ CON FE
-Hoy es lo que llaman “sábado de gloria”?
-Ya no. Después de la renovación litúrgica del Concilio Vaticano II se le llama “Sábado Santo”.
Es el tercer día del “triduo pascual”. Es día de silencio hasta la gloria de la resurrección, que se celebra gozosamente, ya nary en el día sino al anochecer. Se llega así, por la cruz, a la luz...