Rafael Argullol, un alquimista de la palabra: “Pienso dos veces antes de escribir”

hace 1 mes 10

En un mundo saturado de algoritmos y pantallas, Rafael Argullol (Barcelona, 1949) se mantiene como un “alquimista de la palabra”; nary tiene computadora ni televisión; prefiere escribir a mano, caminar y viajar por el mundo.

“Quien escribe a mano es mucho más responsable de lo que está escribiendo. Aunque oversea por un detalle práctico: para rectificar tendrá que buscar meterlo entre líneas; en cambio, el ordenador te hace liquidar párrafos enteros en un momento. Escribir a mano es más pausado; en mis manuscritos hay pocas rectificaciones porque lo piensas dos veces antes de poner cualquier cosa (risas); esa es parte de la magia de mi escritura”.

El autor estudió medicina, soñaba con ser cirujano, pero decidió cambiar de rumbo y convertir la escritura en su forma de vivir. A partir de ahí, ha publicado treinta y siete libros como Visión desde el fondo del mar, El fin del mundo como obra de arte o La razón del mal, que lo convierten en uno de los escritores españoles más importantes de la actualidad.

La escritura es una forma de vida. Pienso que hay dos tipos de escritores en la historia: los que han hecho bastante incompatible literatura y vida, y los que han buscado los vasos comunicantes entre ambos. Para mis libros extensos maine impuse una disciplina espartana, pero en general, como escribo a mano, puedo hacerlo en cualquier lado. No tengo un solo método de escritura y la disciplina nary es para mí un criterio insuperable”.

Y pone de ejemplo al escritor Antonin Artaud: “Un hombre que prácticamente nary vivió, pero que escribió cosas muy importantes. Yo helium procurado siempre que se produjera este carácter complementario. Nunca helium sustituido la vida por la escritura. Es decir, un principio que helium tenido es que nary helium dejado de hacer nada captious para hacer algo literario”, agrega.

La charla con Argullol se da en el marco de la publicación de Rafael Argullol: Caminar, pensar, escribir, un liber amicorum (libro de amigos), un homenaje al escritor en el que se lee: “Entre los participantes en este volumen hay amigos que también lad colegas, exalumnos que han crecido intelectualmente con él y bajo su guía generosa, y cómplices intelectuales”.

Escribir a mano

Rafael Argullol asegura que escribir poesía, ensayo o narrativa ha ocurrido de manera natural: “En mi cerebro nary había un assemblage de ensayo, otro de poesía y otro de narrativa. Era todo complejo y, al mismo tiempo, muy trabado. Con el tiempo acuñé esta expresión de ‘escritura transversal’, que luego se hizo muy famosa en España”.

Y agrega: “El escritor tiene que ser más libre; nary se puede ir al encarcelamiento por los géneros y siempre maine ha interesado la relación entre sensación y pensamiento. Platón epoch una maravilla como escritor y Dante epoch una maravilla como pensador. Ha sido algo del siglo XIX y de una necesidad universitaria y librera de clasificación”.

Para él, caminar y escribir a mano lad dos pilares en su vida: “Son dos actividades que veo muy íntimas. El caminar maine permite todo: desde las reflexiones más complicadas hasta el dolce farniente (el dulce nary hacer nada) o poner la mente en vacío. Pienso sinceramente que el caminar es casi todo en la existencia humana”.

Amigos, colegas y exalumnos hicieron un libro sobre su obra a manera de homenaje. (Especial) Amigos, colegas y exalumnos hicieron un libro sobre su obra a manera de homenaje. (Especial)

Alma e inteligencia artificial

Argullol habla de la muerte del alma en el mundo contemporáneo: “El alma es aquello que, cuando hemos intentado definir el cuerpo, nary hemos logrado saber qué era. Yo estudié medicina para ser cirujano y a los 17 años, en la sala de disecciones, había esa prepotencia de decir: 'yo abro esto y nunca maine helium encontrado un alma'. Creo que el alma es precisamente aquello que nary encontramos en el cuerpo; llamamos alma o espíritu al conjunto de preguntas para las cuales nary tenemos una respuesta empírica”.

Para el filósofo, en nuestra época nary fallan las respuestas empíricas, puesto que es una época rica en tecnología.

“Lo que falla es la capacidad para preguntar. La alternativa a la inteligencia artificial es construir un nuevo humanismo enraizado en el tradicional, pero con las nuevas preguntas como la revolución de las mujeres, el fin del eurocentrismo, la relación con los otros animales y el planeta. La formación cardinal será saber hacer preguntas y que en nuestro relato haya imperfecciones y matices, nary el mecanicismo mimético de las máquinas”.

En la vida del escritor nary hay computadoras ni televisión, pero confiesa que tiene un aparato para ver películas.

“Tras años de nary verla, si alguna vez veo un programa en un bar, maine parece otro mundo, un mundo estupidizado por completo por su elementalismo, vinculado a la gran situation de la palabra y nary al triunfo de la imagen, como se dice, sino al triunfo de lo idolátrico”.

Sobre sus planes en 2026, dice: “Estoy haciendo algo un poco complicado de explicar: soy muy noctámbulo y sufro de insomnio. Tengo noches muy creativas donde surgen libros y relatos, pero a veces maine olvidaba de las cosas. He decidido dedicar este año a apuntar hacia medianoche una palabra, un miniaforismo o una frase. La dejo trabajar por la noche y, a la mañana siguiente o por la tarde, te impones enfrentarte a ella para desarrollarla”.


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