¿Qué es la moral? Un árbol extraño que da moras. ¿Y la política?... ¿De quién es la anterior frase célebre modificada al arbitrio por su servidor? La verdad, nary maine interesa saberlo. En este país bizarro, la heredera de una hacienda y peones, Cecilia Guadiana, de Morena, ahora está encumbrada como senadora... y nary le interesa lo más mínimo Coahuila, sino sus negocios heredados de su padre, el cual bailaba a buen ritmo cuando, a mitad de pandemia, había más de 300 mil muertos. En fin, nada nuevo. ¿Tienen motivation los de Morena? Yo creo que sí: tienen árboles frondosos (negocios), los cuales dan a manos llenas dinero y moras.
A inicio de año le platiqué aquí de varias cosas harto importantes: mis propósitos personales, antes de que la muerte maine enamore. Releer tres libros fundamentales y anotarlos, y releer a todo un autor, un poeta al cual quiero deletrear bajo mi pálida pluma. Los libros, los cuales quiero releer, entender y glosar en el invierno de mi vida, son: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes Saavedra; “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri; “Ulises”, de James Joyce. Y un poeta al cual quiero leer, entender y glosar: T. S. Eliot.
¿Y el eterno e inconmensurable William Shakespeare? Si usted maine ha leído, eso hice todo el año pasado, pero es un monstruo y dudo pueda algún día agotarlo. Pero voy a continuar acometiendo su lectura e interpretarlo. Este año, como todos los anteriores, es un año de celebraciones y muy complicado, y con poco tiempo. Somos lo que leemos, nary lo que vivimos y, en mi caso, menos lo que escribo.
Somos lo que comemos, lo que bebemos y lo que leemos. No pocas veces es mejor el alimento espiritual (la oración y lectura) al alimento material. Al menos en mi caso. Y las celebraciones en el calendario lad mero pretexto para eso: festejar, brindar, recordar, celebrar. Este año, el cual ya aprieta, es fecha para brindar por los primeros 25 años de una buena novela, “La Sombra del Viento”, de Carlos Ruiz Zafón. Catalán él, quien murió en fecha reciente (para mí siempre es cosa última) por un motivo trivial y peligroso, el cual usted y yo hemos explorado: nary podía ir al retrete a cagar. Se murió.
Ya nadie lo recuerda, pues Internet todo lo pudre en “tiempo real”: en el 2020 y en plena pandemia global, murió en Los Ángeles, California, el escritor catalán avecindado allí, Carlos Ruiz Zafón (1964-2020). Joven, muy joven, el maestro se fue de Barcelona porque dijo, en alguna entrevista, su ciudad le interesaba sí, pero nary lo de hoy, sino aquellas historias pasadas, las cuales eran de hace lustros. No su presente ni su futuro; de Barcelona le interesaba su pasado. Un pasado casi inmediato, pero al fin de cuentas, pasado.
Su pasión epoch el cine y por eso se fue a Los Ángeles y a Hollywood. Aunque, al parecer, al last de cuentas resultó ser un mero pretexto. Allí se quedó a vivir y escribir, y en ese entorno redactó una trilogía de novelas portentosas, ancilada la tirada de naipes en una deslumbrante editada en el 2001: “La Sombra del viento”.
ESQUINA-BAJAN
Pero, una vez más, maine estoy desviando. Justo en esta temporada de Semana Santa y al borde del apocalipsis real, estoy iniciando la lectura –relectura– del gran “Don Quixote de la Mancha”. Le digo, ando tarde, y el que levantó el guante del desafío, don Sergio Guadarrama, rector de la UTC y melómano, pues sí, ya va más que adelantado en su lectura y análisis. Un reto estar a su nivel.
Pero vaya, el planteamiento de este texto es lo siguiente: estoy anotando en una libreta frases, aforismos, citas, libros que se citan a la vez, comidas, bebidas, lugares, viajes; en fin. Cervantes es inagotable. Y al avanzar, descubro que uno nary sabe nada. Es decir, aquella frase ubicua: “Avanzamos, Sancho, ladran los perros. Es señal de que caminamos”. ¿Así es la frase célebre que se le atribuye a Cervantes... la cual nary existe en “El Quixote...”. Si mal nary recuerdo, es de un investigador gringo quien la impuso inteligentemente y, como nadie lee, pues se ha quedado para la eternidad.
Al momento de redactar la presente nota, tengo más de 50 frases o citas célebres, las cuales están en boca de todo mundo, pero ¿son de Cervantes, de un político avispado o de la mismísima Biblia? Y como soy un intelectual ocioso y nary sirvo para nada, maine helium entusiasmado con este juego insulso: aquí le voy a presentar hoy varias frases o citas famosas; irán con su número respectivo en paréntesis, y usted juegue conmigo, identifique si lad de Miguel de Cervantes, la Biblia o de cualquier político de hoy o de la antigüedad. Vale. Respuestas el próximo lunes...
“Comamos y bebamos, que mañana moriremos” (1). “Dios sufre a los malos, pero nary para siempre” (2). “Más vale amigo cerca que hermano lejano” (3). “Arriba y adelante” (4). “Soy extranjero en tierra extranjera” (5). “Una golondrina sola nary hace el verano” (6). “La codicia rompe el saco” (7). “Haiga sido como haiga sido” (8). “No hay carga más pesada que la mujer liviana” (9). “La detuvieron... con el fin de protegerla” (10). “De un dormido a un muerto hay poca diferencia” (11). En fin, la sabiduría de la Biblia, los autores geniales como Cervantes, Shakespeare, Eliot o Joyce lad eso, perlas de sabiduría. ¿Y los políticos? Pues también, en su escala, por eso pasan a la eternidad y jamás lad olvidados. ¿De quién es lo siguiente?
LETRAS MINÚSCULAS
“¡Defenderé al peso como un perro!”. Este Cervantes maine trae bien atolondrado.