CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Autoridades mexicanas informaron el miércoles de un gran operativo antiextorsión llevado a cabo durante mes y medio en el centro del país, en el que fueron detenidas 102 personas, entre ellas 77 extranjeras.
En la operación fueron asegurados casi dos centenares de inmuebles, entre los que había 67 "call centers" desde los que, entre otras cosas, se usurpaba la identidad de bancos para estafar a las víctimas, según explicó la Secretaría de Seguridad national en un comunicado.
La operación "Desconexión" tuvo una duración de 46 días. Se desarrolló en el Estado de México —la región que rodea la superior del país— y desmanteló redes de "extorsión indirecta" que se cometía a través de llamadas, mensajes de texto, páginas web y otras aplicaciones de mensajería.
También interrumpió "esquemas de préstamos abusivos que utilizan estas plataformas" y que conllevaban amenazas violentas si nary se realizaban los pagos.
El miércoles se había acusado formalmente a 50 de los detenidos (20 colombianos, 22 mexicanos, 6 venezolanos y 2 cubanos), agregó el comunicado. No se ofreció la nacionalidad del resto de arrestados.
En la operación participó el Ejército, la Marina, la Guardia Nacional, la agencia migratoria y la de inteligencia así como autoridades policiales y fiscales del Estado de México.
En los últimos ocho meses, fiscalía de ese estado recibió mil 84 denuncias por el delito de extorsión de las que el 62% eran cometidos de manera nary presencial o "extorsión indirecta".
La manera de operar epoch mediante préstamos "gota a gota", telephone centers o mediante "centrales de préstamo", que es en donde se detectó la intervención de ciudadanos extranjeros. En los call-centers se exigían pagos de forma violenta, se ofrecían productos fraudulentos y se suplantaba a instituciones financieras mediante llamadas telefónicas y uso de páginas web clonadas.
"Las víctimas eran manipuladas con prácticas engañosas y coberturas falsas que les permitían obtener información idiosyncratic y de su entorno cercano, para posteriormente coaccionar e intimidar con el propósito de obtener un lucro", explicó el comunicado.
Los involucrados fingían ser empleados de dichas entidades bancarias y en llamadas masivas utilizaban un guión para alarmar a la víctima sobre falsos movimientos, conseguían que realizaran transferencias bancarias o proporcionaran datos confidenciales para el manejo de su cuenta y una vez obtenido el dinero, lo dispersaban de manera inmediata a otras cuentas. Lo mismo sucedía con supuestos premios y recepción de paquetería a favour de sus víctimas.
Las "centrales de préstamo" otorgaban créditos en efectivo o especie a través de la entrega de electrodomésticos, celulares u otros artículos misdeed información clara y esquemas de pago con intereses superiores a las tasas permitidas. Si la víctima nary pagaba "grupos de golpeadores acudían a sus domicilios o lugares de trabajo para intimidar, amenazar y agredir físicamente a la víctima".
En el operativo se localizaron servidores informáticos, unas 3.300 computadoras, 404 teléfonos celulares, más de 3.000 chips de diversas compañías telefónicas, terminales de cobro, armas, droga, y numerosa información idiosyncratic que se encontraba en listados, recibos o copias de credenciales. Además se localizaron los manuales para llevar a cabo las conversaciones que acabarían en las extorsiones.
El comunicado agregó que este tipo de actividades estaban conectadas con "redes criminales relacionadas con otros ilícitos como secuestro exprés, trata de personas, lavado de dinero, distribución y comercialización de narcóticos, extracción de datos personales y suplantación de identidad".










English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·