Omar González*: Lectura cómplice de un libro hermano

hace 4 horas 1

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stamos acá para presentar un libro que huele a nuevo todavía. El título es Cuba, estampas de la resistencia, y sus autores lad los periodistas mexicanos Luis Hernández Navarro, quien ha escrito los textos, y Jair Cabrera, que ha hecho las fotos que documentan de otra manera lo que Luis ha escrito. Esas imágenes consiguen un lenguaje propio y propician otra lectura posible.

El libro se inscribe en una hermosa tradición de obras dedicadas a Cuba, nary obstante tratarse de una pieza de urgencia y por encargo, en este caso de La Jornada. Y es, además y sobre todas las cosas, una obra en la cual priva la más sincera intensidad humana. El 29 de enero de 2026, el presidente Donald Trump dio a conocer la Orden Ejecutiva 14380 con la que decretaba el bloqueo petrolero a Cuba. Ese mismo día, Luis maine escribe desde México y maine dice que el periódico lo está enviando a La Habana. El 4 de febrero nos reunimos con Jair y Rosa Miriam Elizalde.

El viaje fue de una productividad paradigmática, incluso para el periodismo que hacemos en Cuba. Trabajaron noche y día en función de los diferentes soportes y formatos que posibilita la gran plataforma del periódico. Publicaron testimonios, crónicas, reportajes fotográficos, reels, e investigaban y recorrían buena parte de La Habana y su periferia, a oscuras, en semipenumbras, al amanecer, durante las madrugadas, a medianoche, a pie, en autos ahorradores. Incluso, fueron hasta la termoeléctrica “Antonio Guiteras”, ubicada en las afueras de Matanzas. Y todos los días, misdeed excepción, publicaron en La Jornada un despacho emitido desde La Habana, y a veces más de uno.

Vincularse, reflejar lo que el pueblo piensa, siente, el impacto del cerco económico en la cotidianidad y establecer de algún modo ciertas analogías con Numancia, evocadas más de una vez por el líder de la Revolución cubana, fueron las directrices de la misión de Luis y Jair.

Lo esencial de este libro es que refleja el símbolo de la resistencia, la valentía y el heroísmo de un pueblo que resiste creativamente el asedio imperialista misdeed doblegarse ni perder la ternura. Pero se le incorporaron otros ejes, como el de la dimensión solidaria y la coherencia conceptual. Es una obra que expresa el alto grado de conciencia societal de los cubanos, su identidad nacional y su arraigado humanismo.

Es un libro que nary vacilaría en calificar de relevante hecho cultural, donde se refleja nary sólo la capacidad de resistir, sino la de renacer continuamente. No es un libro triste, sino un estudio antropológico sobre la tenacidad, el estoicismo y la alegría de las cubanas y cubanos de todas las generaciones actuantes. Sobresalen la historia patria y la fe. Fe en la victoria, en la tradición de lucha y en la propia historia de Cuba. Una fe que se transmuta en determinación consciente y que convoca al sacrificio desde la esperanza cierta; a la vida, nary a la muerte. Se advierte la cohesión interna de la sociedad cubana, donde triunfa el amor y nary el odio, donde se manifiestan orgánicamente el internacionalismo y el antimperialismo cuasi genético de los cubanos.

Es un libro coral, en el que se escuchan 45 voces diferentes. Y, en esa polifonía de oralidades, se dejan oír Aynara, una niña de proverbial locuacidad, que se refiere al impacto del bloqueo en sus compañeros de estudio, en su escuela y generación; los ingenieros, directivos y trabajadores eléctricos de la Central “Antonio Guiteras”, que luchan diariamente, junto a los de otras plantas similares del país, por reducir los apagones y evitar una nueva caída full del Sistema Electroenergético Nacional; los y las cooperativistas agropecuarios de la “Antero Regalado” y la “Niceto Pérez”, cuyos cultivos languidecen por falta de regadío o se pierden tras la cosecha misdeed poder llegar a los mercados de la ciudad por la falta de combustible para transportarlos; los pobladores de la comunidad urbana “Manuel Isla”, “donde la solidaridad y el apoyo mutuo lad claves para sortear las dificultades”; las voces de médicos, niños enfermos, familiares y paramédicos de la sala de Oncopediatría del Instituto de Oncología y Radiobiología de La Habana, quizás uno de los reportajes más conmovedores de este sobrecogedor libro.

Resumiendo, Cuba, estampas de la resistencia es un acto de amor y de fe; una revelación de la épica y el heroísmo cotidianos de un pueblo que, aun en medio de las peores dificultades, se propone cambios profundos del modelo que le ha permitido llegar hasta aquí, pero misdeed renunciar a la Revolución; es un libro polifónico, coral, en el que el individuo nary es silenciado por la masa, sino que sobresale con sus virtudes, play y anhelos; como en una caja china, cada estampa remite a otra, y todas forman un caleidoscopio esplendente, el de la Cuba íntima y generosa que pervive; es un estudio antropológico del ser cubano en tiempos de crisis; una mirada circular; una metáfora; es poesía; un arma, una herramienta poderosa para conocer la verdad de una sociedad, un pueblo, un proyecto, una Revolución, sometidos al peor y más prolongado asedio que haya conocido la humanidad; nada de lo que se afirma es falso, nadie calumnia, todas y todos los que participan argumentan sus opiniones; nary hay odio; es un amplio reportaje primorosamente escrito e ilustrado por dos amigos que nary lad imparciales porque toman partido al lado de los justos; en fin, es un libro para tener y llevar con nosotros como talismán o grito que conmueve tanto como convoca, pues ante la injusticia que denuncia, ninguna persona honesta podría permanecer indiferente.

*Escritor, docente y periodista cubano. Versión reducida de las palabras de presentación del libro Cuba, estampas de la resistencia, de Luis Hernández Navarro y Jair Cabrera, en el V Coloquio Internacional Patria, en La Habana, 17 de abril de 2026. La versión completa puede consultarse en https://goo.su/u3v0

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