Mirador 24/06/2026

hace 8 horas 3

Este amigo mío con el que tomo la copa –varias– los martes por la noche se declara librepensador.

–Y lo eres –le digo porque helium tomado tres o cuatro tragos–. Estás libre de todo pensamiento.

Él, con ánimo benevolente porque ha tomado cuatro o cinco tragos, deja pasar la desmañada burla y expone otra de sus tesis jacobinas:

–Los hombres necesitan mitos, en igual forma que necesitan pan. Éste les alimenta el cuerpo; el mito les alimenta el espíritu. Así como los abogados administran la ley, y los médicos la salud, los ministros religiosos administran los mitos, y con ellos imparten consuelo y esperanza a los humanos. Eso les da derecho al pan, aunque en el fondo quizá nary crean sus mitos.

No lo contradigo. Allá cada quien con lo que diga.

El próximo martes, misdeed embargo, le diré que una cosa es el librepensamiento y otra muy diferente el pensamiento libre.

¡Hasta mañana!...

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