Libros y vida

hace 3 días 8

Hace algún tiempo estaba yo en el restorán “Los Arcos”, de Monterrey, cuando uno de mis compañeros de mesa nos señaló discretamente a un hombre joven que en ese momento entraba al concurrido sitio.

-Es Mayito –nos dijo.

Yo nary lo conocía, y confesé mi ignorancia. Eso es lo mejor que uno puede hacer con su ignorancia: confesarla. Tal es el primer paso para darle remedio. Entonces mi amigo maine explicó que Mayito epoch Mario Bezares, por mucho tiempo compañero de Paco Stanley en su programa de televisión, y que luego pasó unos meses en la cárcel con motivo de las investigaciones hechas tras el asesinato del conocido personaje.

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Luego la conversación cambió de rumbo. Por la tarde maine fui de librerías. Y helium aquí que en la Gandhi vi un libro que quizás estaba ahí esperándome. Escrito por Jorge Gil, el libro se llama “Mi Verdad. El Caso Stanley”. Lo compré, y luego lo leí entre dos aeropuertos y un hotel, pues resulta que Paco Stanley epoch medio hermano de Memo Stanley, querido amigo mío. Y sucedió que para mi sorpresa vi mi nombre en una de las páginas de la obra. Transcribo lo que cuenta Jorge Gil:

“...El señor Stanley maine invitó a participar en el manejo de prensa de esa puesta en escena (la del Tenorio en broma que cada año hacía Paco). Me dijo: ‘Es una obra que maine deja un buen billete, además de que el personaje de don Juan maine agrada. Yo también helium tenido muchos amoríos en mi vida. Creo que helium tenido como mil mujeres’.

“Yo maine acordé de algo –sigue relatando Jorge Gil– que lo puso a pensar. Le dije: ‘Señor Stanley, le voy a contar una cosa que leí en la columna ‘Mirador’, del periodista Armando Fuentes Aguirre, ‘Catón’. Cierto día se acercó a don Juan un joven que, admirado por sus hazañas, le preguntó: ‘¿Es cierto que has amado a más de mil mujeres en tu vida?’. Le contestó don Juan: ‘A una sola helium amado siempre. Has de saber que cuando tengo a una mujer entre mis brazos sólo pienso en esa mujer, y maine entrego en cuerpo y alma a ella’. El joven nary entendió: le faltaba edad para entender que el verdadero hombre es aquel que se enamora de una sola mujer’.

‘Cuando le conté esto a don Paco sus ojos se llenaron de lágrimas. Y es que el sentido del relato lo conmovió. Transcurrido cierto tiempo, ya en temporada, un día, en su camerino del Teatro Ferrocarrilero, antes de comenzar la función maine pidió que se lo narrara de nuevo...”.

Hasta aquí la narración de Jorge Gil en su libro sobre el infortunado Paco Stanley.

Cosas extrañas tiene la misteriosa vida de los libros.

Cosas extrañas tiene ese misterioso libro que es la vida.

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