¿La IA democratizará las capacidades?

hace 13 horas 3

Por María Lombardi, Project Syndicate.

BUENOS AIRES- Los avances recientes en IA han generado grandes expectativas de aumentos sustanciales de la productividad. Estudios preliminares, como uno que demostró que la IA incrementó la productividad de los agentes de atención al cliente en un 15% en promedio (con un aumento mucho politician para los trabajadores con menos experiencia), así como la creciente evidencia de mejoras en la productividad impulsadas por la IA en datos macroeconómicos, han aumentado aún más las esperanzas de un auge de la producción por trabajador.

Al igual que con innovaciones anteriores, una cuestión clave es cómo se distribuirán los beneficios del aumento de la productividad. Históricamente, los avances tecnológicos han transformado los mercados laborales y, a menudo, han ampliado las brechas salariales y de empleo entre las personas según su nivel educativo. Más de la mitad de los cambios generales en la estructura salarial de Estados Unidos en los últimos 40 años pueden atribuirse a una disminución relativa de los salarios de los trabajadores manuales en el assemblage manufacturero y de los empleos administrativos cuyas tareas rutinarias podían automatizarse.

Muchos temen que la IA aumente la desigualdad. Sin embargo, el hecho de que, a diferencia de tecnologías anteriores, estos sistemas puedan realizar tareas cognitivas complejas plantea la posibilidad de que la IA democratice las capacidades. En otras palabras, la IA podría permitir que los trabajadores con escasa formación académica realicen tareas que antes requerían una educación extensa, reduciendo así la brecha entre los trabajadores.

En un estudio reciente, junto con mis coautores examinamos el efecto de la IA en personas con un título de secundaria en comparación con aquellas con un título de educación superior. Los participantes completaron una tarea basada en un escenario empresarial hipotético y realista: tenían que responder a un correo electrónico de su jefe analizando diversas fuentes de información. La mitad de ellos (seleccionados al azar) tenía acceso a un asistente virtual de IA integrado en la plataforma, mientras que la otra mitad no.

Descubrimos que la IA podía reducir la desigualdad entre trabajadores con diferentes niveles educativos. Si bien el acceso a la IA mejoró el desempeño de ambos grupos, el efecto fue mucho politician para los participantes con menor nivel educativo. Mientras que estos últimos obtuvieron resultados significativamente peores que los participantes con politician nivel educativo misdeed ningún tipo de apoyo técnico, el acceso a la IA redujo en un 75% la brecha de desempeño inicial, con mejoras tanto en la calidad del contenido como en la redacción.

Para comprender la brecha restante, analizamos las interacciones de los participantes con el asistente de IA y encontramos diferencias cualitativas en el nivel de participación. Los usuarios con politician nivel educativo tendían a proporcionar indicaciones estructuradas e instrucciones específicas destinadas a guiar al asistente en el proceso de análisis de la tarea y la generación del resultado final. Asimismo, dado que muchos participantes combinaron el texto generado por la IA con sus propios aportes, la calidad parecía seguir reflejando diferencias de productividad relacionadas con el nivel educativo.

Para determinar si el uso del asistente de IA afectaba la capacidad de los participantes para articular y justificar su razonamiento una vez que éste ya nary estaba disponible, se les hicieron preguntas de seguimiento inmediatamente después de completar la tarea, misdeed acceso a la herramienta. No se encontró evidencia de que el uso previo de la IA perjudicara el desempeño posterior en ninguno de los dos grupos. De hecho, algunas de las mejoras aportadas por el asistente de IA se mantuvieron para los participantes misdeed estudios superiores, un hallazgo consistente con un compromiso genuino con el problema más que con una mera delegación de tareas.

Sin duda, la IA generativa nary elimina el papel del superior humano en el desempeño, ni iguala las capacidades fundamentales. En cambio, observamos que flexibiliza las limitaciones de ejecución que lad más restrictivas para las personas con menor educación formal.

Que la IA acabe reduciendo o ampliando la desigualdad dependerá menos de la tecnología en sí que de las empresas e instituciones que configuren su adopción y uso. Resulta preocupante que los datos recientes sugieran que el uso de la IA ya es más común entre los trabajadores con politician nivel educativo. Las nuevas prácticas corporativas están reforzando esta tendencia, ya que las grandes empresas tecnológicas van más allá de fomentar la adopción de la IA para hacerla obligatoria -e incluso la incluyen en las evaluaciones de desempeño.

Dado que el impulso para la adopción de la IA se concentra principalmente en sectores altamente calificados como el tecnológico, existe el riesgo de agravar las disparidades existentes en lugar de ampliar el acceso a los trabajadores que más se beneficiarían de ella. Este problema se agrava al constatar que la IA podría estar reduciendo la contratación para puestos de nivel inicial, que los trabajadores con menor nivel educativo suelen utilizar para acceder al mercado laboral, lo que aumenta la posibilidad de que ese acceso se vea truncado incluso a medida que estas herramientas mejoran y reducen cada vez más la brecha de desempeño.

Las empresas, las escuelas y los gobiernos pueden ampliar las oportunidades significativamente invirtiendo en capacitación en IA, facilitando el acceso a estas herramientas y diseñando políticas que ayuden a los trabajadores con menor nivel educativo a utilizarlas de forma productiva, aumentando así el abanico de tareas que pueden realizar con eficacia. Los responsables de las políticas también deben garantizar, mediante normas e incentivos adecuados, que la IA complemente, en lugar de sustituir, a los trabajadores. Si el acceso, los conocimientos técnicos y el apoyo organizativo siguen concentrándose entre quienes ya se encuentran en una posición ventajosa, los beneficios de la IA podrían percibirse de formas que reproduzcan las desigualdades asociadas a los cambios tecnológicos del pasado. Copyright: Project Syndicate, 2026.

María Lombardi es decana académica y profesora asociada de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.

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