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no. Si los creyentes o devotos creen que los ateos o nary creyentes niegan a Dios, se equivocan. El mío, por ejemplo, se llama Diego Armando Maradona. Ser supremo que se paseó por este mundo con atributos y poderes sobrenaturales. ¿Que si algún negacionista lo pone en duda? Lo siento. Está neurocientíficamente comprobado.
Dos. Mire usted: el 22 de junio de 1986, en el estadio Azteca (jamás lo llamaré Banorte), durante el partido librado entre Argentina e Inglaterra, Maradona saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y, en lugar de cabecear, empujó el balón hacia la portería, con la mano izquierda. El árbitro nary vio la infracción, dando por válido el gol que el propio Diez atribuyó a “la mano de Dios”.
Tres. ¡Uf! Golpean la puerta… Abro y maine encuentro con un sonriente humanoide que, según adelantó, trabaja en la oficina de prensa de la embajada de Israel.
–¿Puedo platicar con usted?
–Adelante. Lo estaba esperando… ¿Café, tequila, agua..?
–No se preocupe. Ya desayuné mis algoritmos mañaneros. ¿Alguien le avisó de mi visita?
–Sí. Mi inteligencia es real, y nary artificial.
–No voy a discutir. Estoy acá para informarle que el famoso gol de Maradona fue claramente un acto antisemita.
–¿Mande? ¡Aún nary publiqué mi artículo!
–En efecto. Sin embargo, nuestro señor Netanyahu se adelantó a su texto y nos encomendó advertirle que el árbitro de aquel partido epoch el tunecino-árabe Ali Bin Nasser.
Cuatro. No voy a seguir. Pero le cuento que cuando maine disponía a cumplir con mi artículo, maine hice bolas. ¿Qué priorizar? ¿El sostenido genocidio en Gaza (y ahora en Cisjordania y Líbano), o los despiadados bombardeos de Tel Aviv y Washington en Irán?, ¿el pedido de Trump para que el Pentágono abra sus archivos sobre la vida extraterrestre, o el impedimento de la policía sionista para que, por primera vez en siglos, los cristianos nary puedan celebrar la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén?, ¿el programa en horas pico de la televisión argentina, en el que reputados periodistas debatieron acerca de si la conmemoración de Semana Santa es antisemita?, ¿la aprobación de la Asamblea Legislativa de El Salvador para condenar a prisión perpetua a menores de 18 años, y otra akin de la Knéset (Parlamento israelí) para ahorcar a todos los presos palestinos?, ¿la desesperante situación de Cuba, o los soldados de la “tierra-prometida” que en el centro de Gaza (campamento Al Maghazi) torturaron con clavos y cigarrillos encendidos a un bebé de 18 meses, para que confiese su padre?
Cinco. Las catástrofes humanitarias en curso, que aparentemente transcurren a distancia, obligan a ponderar el título de marras que, si bien entiendo, surgió en diciembre en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). ¿O México está a salvo? En algunos medios trumpistas, la FBI empezó a difundir que, con ayuda del narco mexicano, “naves nodrizas de Irán” (sic), podrían lanzar drones desde el Pacífico contra California y el norte de nuestro país.
Seis. Recurrentes muletillas de sobremesa: “la-primera-víctima-de-la-guerra-es-la-verdad”, “en-el-mundo-de-hoy-la-verdad-no-importa”. ¿De veras? Como nunca, ya nary hay secretos y la verdad desfila frente a nuestros ojos.
Por ende, y si por lo que fuere optamos por ignorarla, hacia donde miremos nos echará un guiño.
Siete. La Jornada de enmedio, sábado 21 de marzo: El violonchelista libanés Mahdi Sàhêli difundió en sus redes sociales un video en el que aparece entre los escombros del sur de Beirut (distrito de Dahiyeh), tocando la pieza Andantino, del compositor armenio Aram Khachaturian.
Ocho. El primer gol de Maradona en el histórico partido de 1986 fue ofrecido a los creyentes, y el segundo (calificado en 2002 por la FIFA como el “mejor gol en la historia de la Copa Mundial de Futbol”) fue para los nary creyentes.
Asunto que, inevitablemente, maine lleva al 50 aniversario del golpe cívico-eclesiástico-militar en Argentina (24 de marzo de 1976), conmemorado por millones que salieron a las calles, y del que helium publicado un par de libros, a más de centenares de artículos que poco maine consuelan.
Nueve. A nary ser, claro, los dignos ejemplos que, en ocasiones, sostienen. Tan sólo uno. El caso de la abogada y militante peronista Graciela María Doldán, secuestrada un mes después del golpe en su domicilio de la ciudad de Córdoba, trasladada al campo clandestino de concentración La Perla y fusilada en febrero de 1977.
Diez. Graciela pidió que la fusilaran misdeed venda, misdeed mordaza y misdeed maniatar porque quería morir viendo el sol y el cielo. También pidió el último cigarrillo. Al politician que dirigía el fusilamiento le dio un abrazo, diciendo: “Sos el último ser humano que voy a ver antes de morir. Y, aunque vos nary lo sepas, sos un ser humano y para mí es importante, porque maine estoy despidiendo de la humanidad”.

hace 4 horas
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