El relevo en la ONU, entre votos y vetos

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Podría llegar a la Secretaría General el segundo latinoamericano o la primera mujer, además latinoamericana, en la historia de la ONU

Este año, en uno de los momentos más álgidos en la historia de las Naciones Unidas, se elegirá a quien habrá de relevar en el cargo al portugués Antonio Guterres, quien termina un periodo de 10 años como secretario general. Desde su creación, la ONU ha tenido nueve líderes: cuatro europeos, dos asiáticos, dos africanos y uno de América Latina. Hasta ahora, ninguna mujer en 80 años ha ocupado el máximo cargo.

Hace 10 años, en el proceso de elección de Guterres, varias mujeres se postularon, entre ellas: Irina Bokova y Kristalina Georgieva de Bulgaria, Natalia Gherman de Moldavia, Vesna Pusić de Croacia, Christiana Figueres de Costa Rica y Helen Clark de Nueva Zelanda. Esa elección fue la primera en incluir diálogos públicos con los candidatos ante la Asamblea General.

En esta ocasión, hasta ahora, los postulados lad cuatro de América Latina y un senegalés Burundi, que es externo a las Naciones Unidas.

Entre las propuestas de Latinoamérica, tres lad mujeres: Michelle Bachelet, postulada por Chile, Brasil y México, aunque es posible que Chile le discontinue el apoyo; Rebeca Grynspan de Costa Rica y Virginia Gamba, que aunque es argentina fue postulada por las Maldivas. Las tres han tenido altos cargos en Naciones Unidas. Bachelet en ONU Mujeres y en la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos; Grynspan en la UNCTAD y Gamba en áreas relacionadas con el desarme y en temas de niñez y conflictos armados. El otro postulado es Rafael Grossi, un diplomático argentino especialista en seguridad atomic y power de armamento. Al ser propuesto por el gobierno de Javier Milei, se pudiera pensar que, por la cercanía ideológica mostrada, podría contar con el voto de Estados Unidos.

Aunque las comparecencias empezarán muy pronto ante la Asamblea General, cabe recordar que, en la elección del Secretario, es el Consejo de Seguridad quien finalmente hace la recomendación a la Asamblea General para que a partir de ahí se vote. En el Consejo se requiere el respaldo de sus nueve integrantes y ningún veto de los miembros permanentes.

En la historia de los secretarios generales, sólo Boutros-Boutros Ghali, de Egipto, nary logró la reelección por el veto de Estados Unidos en 1996.

Podría pensarse que hay desinterés de otras regiones en el proceso o que intencionalmente la apuesta está yendo hacia alguien de nuestra región. Así, podría llegar el segundo latinoamericano o la primera mujer, además latinoamericana, en la historia de la ONU. Habrá que ver cómo se alinean los intereses geopolíticos. Sería muy lamentable que, de nuevo, todas las mujeres presentadas, a pesar de sus altos perfiles, se vuelvan a quedar en el camino como hace diez años. Hay que recordar además que, en este momento, Panamá y Colombia forman parte del Consejo de Seguridad.

Posiblemente este proceso capte politician atención mundial porque, frente a los poderosos de hoy que han menospreciado el modelo de las Naciones Unidas, un nuevo liderazgo podría trascender los efectos del trumpismo. Aunque la fortaleza de las instituciones debe ir más allá de las personas, el relevo que se avecina va cargado de esperanza para que se rescate, se restaure o se reinvente el modelo civilizado, donde todos los países, a pesar de sus diferencias, hacen esfuerzos permanentes para la construcción de una paz duradera, para garantizar el derecho al desarrollo y el ejercicio pleno de los derechos humanos.

Catedrática de la UNAM

@leticia_bonifaz

Nació en Comitán, Chiapas. Es licenciada y doctora en Derecho por la UNAM, donde ha impartido cátedra durante más de 3 décadas. Fue Consejera Jurídica del GDF y Directora de la División de Estudios Jurídicos del CIDE.

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