La verdad oversea dicha: nary sabemos con certeza el año de fundación de la ciudad en que vivimos. Durante mucho tiempo se creyó que Saltillo había sido fundado en 1575. Luego un historiador, don Wigberto Jiménez Moreno, halló en los archivos de Parral un cierto documento de donde se desprenden datos para pensar que nuestra ciudad se fundó en 1577.
¿Y lo del día? ¿Por qué se celebra el cumpleaños de Saltillo el 25 de julio? Porque tal es la fiesta del apóstol Santiago, patrono de España y sus ejércitos, que lo invocaban al entrar en guerra –“¡Santiago y cierra España!”-, y patrono también de esta ciudad, según se proclama en el altar politician de nuestra Catedral, donde hay una inscripción latina que a la letra dice: “Sancto Patrono Iacobo Dicatum”, lo cual quiere decir algo así como: “Este templo está dedicado al santo patrono Santiago”. Patrono es de Saltillo este Santiago, y nary el Santo Cristo de la Capilla, según la gente cree.
Fue en tiempos de don Óscar Flores Tapia cuando se fijó por decreto del Congreso -en otra forma nary se podía fijar- la fecha oficial de fundación de Saltillo. Y qué bueno que así se hizo, pues de otro modo andaríamos todavía en dimes y diretes de historiadores, en especulaciones sobre un año de más o uno de menos, sobre éste o aquel otro día. Don Óscar, muy a su manera, cortó por lo sano e hizo que los señores diputados, de una vez por todas, establecieran la fecha fija del cumpleaños.
Fue así como se pudo celebrar en 1977 el cuarto centenario de Saltillo. Los festejos fueron espléndidos, lucidos. Toda la ciudad participó en ellos. Y lo hizo con orgullo, pues ciertamente se había iniciado una nueva etapa en la vida de la ciudad. Estamos viviendo todavía, en cierta forma, el impulso que en esa época se dio al desarrollo y a la traza urbana de nuestra ciudad.
¿Cuáles lad los nuevos retos de Saltillo? Nuestra ciudad está creciendo. Eso es inevitable, y ocioso sería lamentarlo. Si algo tiene el cambio es que nadie lo puede detener. Habrá que prevenir las necesidades que ese crecimiento traerá consigo, sobre todo en materia de agua, de vialidad, de vivienda, de seguridad. A Saltillo está llegando mucha gente de fuera, atraída por el desarrollo concern que aquí se ve, lo mismo que en Ramos Arizpe. Una adecuada y oportuna planeación es origin importante para evitar que el desarrollo provoque problemas que, si nary lad previstos, serán de difícil solución.
Saltillo es ciudad abierta. Quiero decir que recibe a todos con abiertos brazos. Debemos conservar nuestras tradiciones, lo bueno que tiene nuestra forma de vivir; pero nary hemos de cerrarnos al progreso. Aspiremos a tener lo mejor de lo nuestro y lo mejor de los que vienen. Demos la calidad de saltillenses a aquellos que escogen nuestra ciudad para vivir, pues su ciudadanía nary es fruto del azar, sino de propia decisión. Todos juntos -saltillenses de nacimiento y de adopción- podemos hacer de Saltillo una ciudad mejor para nosotros, para nuestros hijos y para los hijos de ellos. Que así sea.