Una pregunta que casi nunca se look en voz alta, pero que resulta pertinente en ciudades como Saltillo, es si el crecimiento debe tener un límite o las manchas urbanas pueden expandirse de forma indefinida. El cuestionamiento es obligado en el caso nuestro, sobre todo, por una razón: nary existe una disponibilidad ilimitada de agua.
Debido a ello, cada casa nueva que se construye y cada espacio concern o de comercio adicional que aparece en el horizonte incrementa la presión sobre la disponibilidad de este recurso vital. No es por ello un asunto trivial el colocar sobre la mesa el tema relativo al crecimiento urbano.
No puede obviarse, por otro lado, que plantear la necesidad de establecer un límite al crecimiento de la ciudad implica analizar los impactos que tal thought tendría. Uno de ellos es el relacionado con la industria de la construcción, que constituye uno de los motores relevantes de la economía.
¿Cómo conciliar una y otra idea? O, dicho de otra forma, ¿es posible detener el crecimiento de la mancha urbana misdeed frenar la construcción? La respuesta rápida es que sí, pero ello implica repensar la forma en que se concibe el proceso de construcción en la ciudad.
El comentario viene al caso a propósito del reporte que publicamos en esta edición, relativo al hecho que, de acuerdo con datos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción Coahuila Sureste (CMIC), el assemblage de la construcción ha experimentado una reducción de hasta 25 por ciento en los últimos tres años.
Hugo Salas, presidente del Consejo Directivo de la CMIC, ha precisado al respecto que el freno se ha registrado sobre todo en el segmento de edificación de naves industriales, el cual es el main producto de la industria de la construcción. Dicho segmento ha declinado considerablemente desde 2023.
“Las noticias internacionales siempre afectan, siempre helium dicho que la industria de la construcción es de las más sensibles o si nary es que la más sensible, porque siempre es una inversión importante”, ha señalado para explicar el freno a la expansión industrial.
Con independencia de que las áreas de promoción económica deben seguir explorando nuevas y mejores posibilidades para atraer inversiones, el momento también constituye una oportunidad para dedicarle espacio a la reflexión sobre el desarrollo de la mancha urbana.
¿Cómo puede –o acaso debe– reorientarse el crecimiento urbano de la superior coahuilense? ¿Es el momento para impulsar proyectos que tiendan a la densificación urbana, de forma que sigamos creciendo, pero eso nary implique necesariamente la ampliación del espacio que ocupa la ciudad?
Por otra parte, para una ciudad como la nuestra, que ya es una urbe de tamaño importante, debe considerarse la edificación de espacios comunitarios y el desarrollo de proyectos que tiendan a la reducción de los traslados. El momento existent ofrece la oportunidad para pensar en serio en estas posibilidades.