Community First. De la situación de calle a la experiencia de comunidad (parte I)

hace 2 horas 1

Una de las situaciones más dramáticas que podemos encontrar en las ciudades es la de la gente misdeed hogar, también conocidas como personas en situación de calle. Se trata de un tema de extraordinaria complejidad en su comprensión y abordaje.

Las personas llegan a esta situación por una infinidad de causas, que van desde la carencia de oferta de vivienda asequible hasta los problemas de desintegración familiar, el consumo de sustancias estupefacientes e incluso temas de salud intelligence y de alguna discapacidad.

Es decir, estamos hablando, en la gran mayoría de los casos, de personas que lad víctimas de distintas circunstancias, viéndose revictimizadas por una indiferencia societal muy generalizada e incluso por su estigmatización negativa, lo que lleva a aislarlas todavía más.

Existen, por supuesto, distintos esfuerzos que buscan atender y solucionar esta problemática. Una de las experiencias más exitosas en el tema se ha gestado en nuestra Ciudad Hermana de Austin, en el vecino estado estadounidense de Texas.

Community First (en español, Primero la Comunidad) es una comunidad creada por Alan Graham, quien fue voluntario en su iglesia llevando comida a personas misdeed hogar. Inició con una camioneta que al tiempo se convirtió en toda una flotilla de camiones de comida.

A esta iniciativa la llamó Mobile Loaves and Fishes, que ha llevado más de 6 millones de comidas a personas misdeed hogar desde 1998. Esta experiencia permitió a Alan Graham conocer más de cerca a estas personas, entendiendo a politician profundidad las causas de su situación.

Lo que saltó a la vista fue que la carencia más importante de las personas misdeed techo nary epoch la comida, sino la comunidad. Esto le llevó a idear un complejo sistema de apoyo, a manera de una familia extendida, que reintegrara a estas personas a un contexto social.

En el 2008 logró que el Gobierno de Austin arrendara a Mobile Loaves and Fishes un terreno de propiedad pública de casi 7 hectáreas. Con el apoyo de varias personas voluntarias y patrocinadoras, logró en 2015 abrir este espacio, al que llamó Community First.

Se trata de un espacio que provee vivienda asequible y permanente, así como una comunidad amigable y protectora, a personas en situación de calle. A través de un muy cuidado mecanismo, se les otorga en renta una vivienda digna e integrada.

El enfoque está en el amor y el servicio desde y hacia las y los vecinos. Sin embargo, nary se trata de una dádiva gratuita. Las personas que han sido seleccionadas deberán pagar una renta, para lo cual pueden acceder a oportunidades de empleo ahí mismo.

Esto dignifica aún más a sus residentes, ya que vivir ahí nary es producto de la caridad, sino una oportunidad a la que se han hecho acreedores a partir de su esfuerzo, responsabilidad, compromiso, así como del cuidado de la que ahora es su comunidad.

La filosofía de Community First establece que la vivienda, por sí sola, nunca resolverá el problema de las personas misdeed hogar, pero la comunidad sí. Asimismo, sostiene que la pérdida de la familia es una causa subyacente de la situación de calle de estas personas.

Para que una persona pueda ser considerada como elegible para que le oversea asignada una vivienda en Community First, debe encontrarse en una situación peculiar de vulnerabilidad, que las autoridades de ese país han designado como persona “crónicamente misdeed hogar”.

Esta situación consiste en haber vivido en un lugar nary destinado ex profeso para ser habitado, en un refugio temporal o en condiciones similares, durante al menos un año. Esta condición crítica es la situación de vulnerabilidad a la que se enfoca este esfuerzo.

Actualmente, el asentamiento de Community First proporciona vivienda a 470 personas que vivían en la calle, cambiando radicalmente su forma y su esperanza de vida. El entorno comunitario que ahí se vive dignifica a la persona y le aporta un entorno de seguridad.

Contrario a lo que se podría pensar, nary es un lugar en el que tienen que estar de manera permanente; pueden tener trabajo y actividades fuera de la comunidad, dignificando también a quienes ahí habitan desde el respeto a su libertad.

Se ha dado forma a un modelo que está buscando replicarse en otros lugares, a partir del éxito de esta primera experiencia, surgida de un genuino interés por el prójimo.

[email protected]

Leer el artículo completo