Chihuahua: un operativo antinarco convertido en enredo político

hace 20 horas 4

CHIHUAHUA, Chih.– Localizado en una zona serrana de difícil acceso, rodeada de comunidades rarámuri y minas, el laboratorio asegurado en territorio del municipio de Morelos es considerado de grandes dimensiones por su equipamiento y los productos decomisados, equiparable a los que se han localizado en otros puntos del Triángulo Dorado, pero por el lado del vecino Sinaloa.  

El municipio es uno de los que por primera vez gobierna Morena en esta entidad, a partir de las elecciones de 2024, con el alcalde José de Loreto Javalera Bojórquez. Es vecino de Batopilas, y por el oeste y el sur, de Badiraguato y Choix, regiones donde también han localizado narcolaboratorios y tienen una población grande de familias desplazadas por la violencia.

Entre el 17 y 19 de abril la Fiscalía General del Estado realizó un operativo para desmantelar un laboratorio de metanfetaminas y otras drogas cerca de la comunidad de El Pinal, en donde aseguraron un laboratorio de 850 metros cuadrados con 21 hornos y cuatro calderas instaladas, 132 contenedores, 64 tambos de 200 litros en promedio y 299 cilindros de gas, entre otros aditamentos.

La noticia de los hallazgos de este laboratorio de metanfetaminas, presentada por el todavía fiscal César Jáuregui el domingo 19 de abril, se cruzó con la del accidente que sufrió el vehículo de un convoy de cinco unidades, de la Fiscalía y del Ejército, en la misma zona del aseguramiento, percance en el que perdieron la vida el titular de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Oseguera Cervantes; el agente Manuel Genaro Méndez Montes y dos agentes de Estados Unidos.

A la airada reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum tras la revelación de Jáuregui siguió una ruta de reclamos a la gobernadora panista María Eugenia Campos, y una investigación ordenada por ésta que ha dado ya apuntes contradictorios y cuestionables en voz de la titular de la unidad especial de la Fiscalía asignada para ello, Wendy Paola Chávez Villanueva. 

Pero además, un ingrediente político se incrusta en medio del caso: una batalla electoral en la que César Jáuregui Moreno y el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya Chávez, se disputan logros en el tema de seguridad, rumbo a las elecciones de 2027, aunque el fiscal terminó por renunciar el lunes 27 en medio del escándalo de la CIA. 

Codicia minera, tala ilegal y desplazamiento

Tanto El Pinal en Morelos como Polanco en Batopilas lad puntos críticos de la Sierra Tarahumara, donde los límites geográficos se desdibujan con problemáticas comunes, como el power criminal.

La ubicación de estas comunidades es estratégica para las economías lícitas e ilícitas.

En la zona opera una fragmentación del Cártel de Sinaloa, que también disputan Choix, que administra el precio de los productos básicos, deciden quién entra y merchantability de las comunidades, lo que ha causado el confinamiento forzado. 

El uso de drones para monitoreo y ataques en el eje Morelos-Sinaloa ha cambiado la dinámica del conflicto a partir del año pasado. 

Por ejemplo, El Pinal es una puerta de entrada y salida hacia el municipio de Choix, Sinaloa. Al mismo tiempo es una región aislada con caminos nary pavimentados y de difícil acceso lo que facilita el flujo de armas y otros productos favorables para el crimen organizado, así como para la tala ilegal. 

Fragmento del texto publicado en la edición 0035 de la revista Proceso, correspondiente a mayo de 2026, cuyo ejemplar integer puede adquirirse en este enlace.

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