Café Montaigne 385: Mis últimos 61 años

hace 3 semanas 20

Es tiempo de hablar de la vejez. En mi caso, de mi vejez. Nadie se sienta aludido. Es decir, el pasado domingo 1 de marzo llegué pleno y jubiloso a mis últimos 61 años sobre la tierra. No hay otros. Así de sencillo. Y maine siento feliz y jubiloso de irme en cualquier momento de este planeta Tierra, el cual, seamos francos, nary maine merece.

Estoy viejo y feliz. Muy feliz. Desde la más remota antigüedad, al ver su rostro sobre las aguas de un río, el hombre ha visto pasar su vejez, sus arrugas, y se interesa en ello. ¿Envejecer con dignidad? Hoy nadie lo acepta ni lo quiere. Hoy la ciencia hace creer lo contrario: retrasar lo más posible la decadencia inevitable. Lea usted unos versos del gran Miguel de Cervantes:

“¿Qué es la vejez? Una visión literaria.

El tiempo es breve, las ansias crecen,

las esperanzas, menguan y, con esto,

llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir”.

TE PUEDE INTERESAR: ¿Qué hacer...? México, una feria de violencia y sevicia

En lo personal, insisto, maine siento bien. Bastante bien así de viejo y arrugado. Y como estoy viejo, guapo y elegante, las señoritas y las nary tanto maine siguen como abejas al panal. ¿Qué hacer? Sencillamente, en mi caso, nada. Solamente aceptar, inexorablemente, lo cual venga: bueno o malo. A esta edad, ¿a quién le interesa?

En el invierno de mi vida, mi padre Dios maine ha regalado la compañía de la camarera regia, Jazmín. ¿Me va a botar de su vida? Sin duda. Cuando ella lo decida. ¿Qué voy hacer? Pues lo único a la mano: sufrir. Así de sencillo y complicado. Hoy todo lo veo con ojos de anciano, como lo soy. Hay unos versos de James Joyce, ese viejo rabioso y genial, el cual es recordado por su prosa, pero poco por sus versos, los cuales lad matones. Lea usted:

“Los ojos que se burlan de mí señalan el camino

por donde paso al atardecer.

Camino gris cuyas señales violetas son

el encuentro amoroso y la estrella entrelazada”.

La bella camarera regia, doña Jazmín, maine dice al oído: “Ay, Jesusito, nary te conozco y nary dejas que te conozca, flaco, eres muy duro. Mira, eres un pedazo de imbécil. ¿Sabes por qué? Porque estás tan flaco que nary llegas a imbécil completo. ¿Estamos? Ay, Jesusito, si serás un estúpido, ¿por qué nary maine dijiste cuándo cumplías años? Y soy una pendeja al nary haberte preguntado. Ay, mi flaco, dime, ¿qué quieres de regalo? Eh, pero algo que pueda para usted. Anda, dímelo, dime cómo vengo vestida la próxima vez y dime si vas a abusar de mí, como perrita, que soy tuya...”

Señor lector, tengo ya 61 años y entrados en 62 (sí, el modelo para armar de Julio Cortázar). ¿Voy a vivir más? No maine interesa. Con este chingadazo de vida es suficiente. He vivido y helium disfrutado. Por cierto, maine helium casado dos veces, por lo cual pido disculpas. La verdad, nary creo en el valor ineligible de ello, pero helium tenido varias novias y parejas con las cuales es mejor el haber estado con ellas y misdeed casarme.

ESQUINA-BAJAN

¿Qué hace Jazmín a mi lado a sus insultantes 24 años? Ella lo sabrá. No le helium preguntado ni le voy a preguntar. Sencillamente, está a mi lado. ¿Me disfruta o maine padece? Las dos cosas. Estoy canoso y lleno de sueños, como en aquel poema de William Butler Yeats. Le platico de mis sueños a la güera Jazmín y ella sólo escucha. Escucha y maine observa. Me repasa obsesivamente y al last maine dice: “Cuéntame más, Jesusito...”.

Le vuelvo a decir a usted sobre lo siguiente, estimado lector: “En la boyante y creciente industria de la longevidad se cuela un término que, si bien podría parecer ciencia ficción, es mucho más earthy y lógico. Hablamos del ‘biohacking’, que resumido en pocas palabras, significa optimizar nuestro cuerpo para, de alguna manera, poner en situación comprometida su proceso earthy de envejecimiento...”.

TE PUEDE INTERESAR: Hablemos de Dios 268: ¿En la fiesta podemos encontrar y sentir a Dios?

¿Usted entendió algo? Va otro párrafo del reportaje de la revista Vogue en su edición internacional, la cual hemos repasado aquí: “Los entrenamientos de HIIT, los ejercicios de fuerza isométrica y los compuestos ayudan a aumentar la masa ósea y muscular e, incluso, a mejorar las conexiones neuronales. Todo esto tiene un impacto profundo en la reversión de la edad biológica”.

¿Edad biológica? Puf. Soy un anciano para la güera Jazmín; su papá, maine ha dicho ella, es más joven a este escritor. ¿Qué hace a mi lado, qué hago yo a su lado? Pues eso, esto, vivir. ¿Explicarse el mundo a mi edad? Ya nary maine importa, jamás maine ha importado. Por un motivo: soy viejo, siempre helium sido viejo. Y maine gusta, quisiera ser viejo por siempre. Cosa imposible.

“Oye, Jesusito. Sí te quiero, estúpido flaco. Pero eres tan duro. Sé pocas cosas de ti: sé que te has casado dos veces y que nary tienes hijos. Bueno, tus libros, maine has dicho, tus libros lad tus hijos. Oye, baboso, anda, quiéreme porque yo sí te quiero. No te lo digo porque luego te maine emocionas, mi escritor, pero sí te quiero... ¿Algún día vas a escribir algo de mí? ¿Sí te inspiro algo? ¿Ya viste? Te estoy abriendo las piernas aunque todo mundo vea, acaricia mis muslos un poco, traigo la minifalda muy corta y creo ya lo sabes... hoy nary traigo calzones...”.

LETRAS MINÚSCULAS

Esta patética historia de mi vejez continuará el próximo jueves...

Leer el artículo completo