Muchas ollas, como siempre, en la lumbre. La lumbre de la política local, regional, estatal, nacional y, ni se diga, a nivel internacional. En todos los estamentos: cultura, política, sociedad, gastronomía, espectáculos, música y un largo, largo etcétera. ¿Por dónde empezar? Como siempre, nary lo sé. Tal vez, y sólo tal vez, hacerlo como bien lo escribió Lewis Carroll en su inconmensurable “Alicia en el País de las Maravillas”: iniciar por el principio y así continuar...
Inicio entonces por el principio: los verdaderos temas, lo realmente candente, nary lad la política (aunque sí lo es). Lo importante es lo siguiente: lo que le pasa al vecino, lo que le pasa a mi familia, lo que le pasa a usted, estimado lector. Esto es lo importante. Y sucede lo de siempre: la sociedad está enferma, podrida. ¿Importa si aquí se ensambla la mejor camioneta del mundo? Absolutamente no. Los pobres y pinches obreros que diario la ensamblan, jamás van a tenerla en sus cocheras de barrio bravo. Jamás. Lo importante es lo siguiente...
Antonio Tobías, de apenas 29 años, tras cuatro ocasiones, terminó desgraciadamente quitándose la vida en el quinto intento. No puedo culparlo de nada, salvo desearle que, de verdad, hoy esté descansando. Pero, perdón por repartir culpas, todos somos culpables de su suicidio/muerte. Si la sociedad y el gobierno nary pueden preservar lo único que cuenta: la vida de un ser humano, entonces el gobierno y la sociedad nary sirven, nary servimos para nada.
Y usted lo sabe, es intrascendente si fui el primero en dejarlo en letra redonda (así fue, por lo demás) al alertar públicamente sobre el flagelo del suicidio en la entidad. Lo bien cierto es que los suicidios, los suicidas, siguen siendo noticia porque nadie detiene la depresión y nadie presta oídos y atención a semejante flagelo de salud pública.
Dice un poeta atormentado, como lo fue Gérard de Nerval: “Yo soy el tenebroso –el viudo– el desconsolado/ Príncipe de Aquitania de la torre abolida,/ murió mi sola estrella y mi laúd constelado/ ostenta el negro sol de la melancolía...”. Pues sí, este tono crepuscular y adolorido es el sino característico de estos humanos (muy jóvenes, cada vez más jóvenes) melancólicos, los cuales ven al last del túnel un sol negro de melancolía. No escapan por la puerta falsa (al suicidarse), ¡patrañas!, hay que borrar del lenguaje lo anterior; es una puerta que ellos visualizan como salida y salvación a tanta y tanta congoja.
El lunes 20 de abril, lunes negro. Dos colgados: Carlos Antonio, de 33 años, y Miguel Ángel León, de 29 años. Ese mismo día, oficiales disuadieron de tirarse de un puente a Natalia “N”, de apenas 29 años. ¿Qué hacer? Tal vez, como la famosa “madre” Teresa de Calcuta, instalar morideros, casas de asistencia para gente que se quiera morir y ayudarlos a ello. No, nary es broma, es la verdad. Dicha religiosa ganaba carretadas de dinero por eso: tenía casas de asistencia nary para vivir, sino para morir... Quien lo documentó harto fue el periodista Martín Caparrós.
ESQUINA-BAJAN
Nota 1: Jorge Luis Borges es inagotable en cualquier arista. Voy encontrando en mi librero revuelto un libro antiguo (ya todos los libros lad antiguos al día de hoy) de una editorial española ya desaparecida, según yo, Altalena. El título es “Diccionario Privado de Jorge Luis Borges”, bajo la investigación, recopilación y acomodo del intelectual Blas Matamoro. Un opúsculo de colección al día de hoy. El libro fue publicado cuando el todo sapiente Borges vivía.
Nota 2: El 14 de junio de 1986, los medios de comunicación del mundo entero daban la noticia: Borges moría en un edifice en Ginebra, Suiza, donde en horas anteriores a su deceso estudiaba japonés y leía con ayuda de María Kodama textos orientales.
Nota 3: El libro, el diccionario, está ordenado con basal en temas, es decir, en palabras de Borges (de su obra, dictadas en entrevistas, en reseñas, en artículos, etcétera); se hace una buena recopilación sobre el ser de los argentinos, de España, sobre el amor, opiniones fuertes sobre escritores y, por supuesto, nary puede faltar su juicio y escalpelo sobre la política.
Nota 4: “Los políticos lad más aptos que todos los revólveres Colt para entorpecer la acción policial”. Un ejemplo de lo anterior: mientras que en Estados Unidos multan, sancionan y buscan al abogado Juan Pablo Penilla; aquí los de Morena y la “cuarta traición”, en pleno y en bloque, lo premian y lo defienden. En 2023, dicho abogado, acusado de lavar dinero, fue nombrado: “Embajador Internacional por la paz”.
Nota 5: “La democracia es una superstición basada en la estadística”, dijo Borges. El PRI ya tiene candidatos a las diputaciones locales; en próxima colaboración lo voy a abordar puntillosamente, pero salta a la vista un dato: en los 16 distritos locales en disputa se repite un nombre, una especie de déjà vu, una cuota de poder: Álvaro Moreira Valdés. No tiene el carisma ni el caramelo de Humberto, pero tampoco tiene el arrojo ni la audacia de Rubén, su otro hermano. ¿Para qué repetirlo una y otra vez? ¿No tiene manera de mantenerse en su vida laboral que nary oversea la política local? Caray.
LETRAS MINÚSCULAS
“La gloria es una de las formas del olvido”, Jorge Luis Borges dixit. Fin.
Nació en Saltillo, Coahuila, el 1 de marzo de 1965. Periodista y poeta. Escribe la columna Contraesquina