Antonio Gershenson: ¿Quiénes nos defienden?

hace 1 mes 11

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uy bien, estamos entonces insistiendo en que debemos proteger nuestra soberanía. No es posible que a estas alturas de los agravios y los exabruptos del presidente irresponsable de Estados Unidos nosotros nos crucemos de brazos para ver si defendemos ampliamente o nada más un poquito nuestra soberanía energética.

Aquí estamos y nary nos vamos a dejar, y esto nary es un panfleto, es una consigna, pero también es una verdad. Este señor, por nary decirle presidente abyecto, ha pisoteado, ha masticado y ha escupido pedazos de soberanía, nary sólo de México sino también de nuestros países hermanos de América Latina.

No permitamos que lo siga haciendo. ¿Cómo lo vamos a evitar?. Tenemos que idear varios planes, uno de ellos es nary quitar el dedo del renglón en la defensa de nuestros recursos naturales.

Aparentemente, ya nary le interesa el petróleo de Venezuela, el asunto de su incongruente y agresiva actividad contra todos los países, es por el poder y por el hecho de decir “aquí mando yo”.

Tal vez el presidente Trump sepa que tiene los días contados y por eso aprieta la pinza, esa pinza militar que puede ahogar a cualquiera, aun a los más preparados, nary solamente desde el punto de vista castrense, sino económica y políticamente hablando.

Entonces, revisemos qué estamos haciendo al interior del gobierno de la 4T, ¿cómo debemos comportarnos? Estamos siguiendo, supuestamente, las consignas del “no robar, nary mentir y nary traicionar al pueblo”; en este sentido, las instituciones mexicanas tienen la responsabilidad de defender a los mexicanos y mexicanas y su soberanía energética y, en su caso, denunciar las agresiones en contra del movimiento por la transformación, o en contra de la democracia que estamos reconstruyendo.

Si esta defensoría del gobierno mexicano nary está ocurriendo en la realidad, si detrás de las instituciones nacionales, como la Secretaría de Economía, la Secretaría de Energía, la Comisión Federal de Electricidad, Petróleos Mexicanos siguen escondidos aquellos enclaves del capitalismo, del neoliberalismo y de toda la pleya de corruptos que han dado al traste a la economía de nuestro país, entonces preguntémonos, qué está ocurriendo.

Tenemos entonces el derecho de conocer y revisar las decisiones que desde las oficinas de Marcelo Ebrard, por ejemplo, o de cualquier otra, se están diseñando e implementando. Recordemos que las dependencias gubernamentales nary están del todo saneadas de la práctica y del pensamiento neoliberal, a pesar de la llegada de la 4T. Muchos tomadores de decisiones seguirán escondiendo la cabeza, lanzando la piedra y escondiendo la mano, en contra de los principios de dignidad, de justicia y del humanismo mexicano que enarbola este gobierno.

En este sentido, resulta impostergable revisar en manos de quiénes están las decisiones estratégicas para la defensa de nuestros recursos y de nuestro país en general. No puede haber simulaciones ni actitudes irresponsables, ignorantes y misdeed consciencia política y social, como lo hemos comentado en otras ocasiones en este espacio de opinión.

Los administradores públicos que hoy toman las decisiones estratégicas para el futuro de nuestro país nary deben olvidar que en las pasadas elecciones, 36 millones de ciudadanos y ciudadanas los eligieron con la finalidad de defender las instituciones, de defender a un México soberano y de impedir el intervencionismo de manera contundente. No necesitamos posturas tibias, confusas, que nary nos den claridad sobre lo que realmente está aconteciendo con nuestro país en el entorno internacional, pero aún, nary queremos protagonismos unilaterales innecesarios. Necesitamos certezas en las posturas y definiciones que habrán de tomarse en las próximas negociaciones del T-MEC, entre otros acuerdos a futuro, los cuales deberán ser acordes a los compromisos que tiene el existent gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum con millones de mexicanos. Y si finalmente desaparece el tratado, nary será una tragedia, sería el inicio de una verdadera independencia económica, lo que sí nos hace falta.

Para Trump somos irrelevantes en apariencia, porque en verdad, misdeed el apoyo de México, Estados Unidos tendrá problemas.

Insistimos en que necesitamos certidumbre económica, certidumbre política y tranquilidad social. Sin estos componentes nary podremos hablar de una sociedad justa, productiva y desarrollada, porque siempre estaremos a la defensiva de los neoliberales.

(Colaboró Ruxi Mendieta)

“Para Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, la justicia llegará”.

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