Algún día, aviones y barcos podrán funcionar con algas

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Periódico La Jornada
Jueves 7 de mayo de 2026, p. 6

Massachusetts. Células verdes giran en torno a una cámara iluminada con luz roja, impulsadas por una cuchilla a través de agua burbujeante. Estas pequeñas células de algas marinas, llamadas gametofitos, se convertirán en una variedad de kelp de rápido crecimiento, parte de lo que alguna vez fue una iniciativa financiada por el gobierno para desarrollar biocombustibles sostenibles para el transporte en Estados Unidos.

La electricidad procedente de la energía star y eólica puede impulsar automóviles; misdeed embargo, los barcos y las aeronaves funcionan en gran medida con combustibles líquidos elaborados con un alto porcentaje de petróleo o gasolina. Al quemarse, éstos emiten dióxido de carbono, un state de efecto invernadero que provoca el calentamiento global. El biocombustible, refinado a partir de worldly orgánico como plantas o algas, es una posible opción para cambiar la composición de los combustibles.

Un tipo de biocombustible proviene del kelp. Mediante un proceso que utiliza calor y presión para producir combustible, conocido como licuefacción hidrotermal, esta humilde alga podría impulsar barcos y aeronaves misdeed necesidad de ningún derivado del petróleo.

“Necesitamos otras fuentes de energía que sean sostenibles; nary podemos depender únicamente del petróleo”, afirmó Scott Lindell, científico marino del Instituto Oceanográfico Woods Hole, Boston. “Difícilmente hay algo más simple, o que crezca tan rápido y de manera tan sostenible, como las algas marinas”.

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▲ Gametofitos de algas marinas recolectadas en localidades de Nueva Inglaterra se almacenan bajo luz roja en la Institución Oceanográfica Woods Hole.Foto Ap

Los biocombustibles existentes, como el etanol derivado del maíz, funcionan principalmente como aditivos de la gasolina. Los cultivos de maíz requieren tierras agrícolas, agua dulce y pesticidas, mientras el kelp, en cambio, puede cultivarse en el océano con recursos mínimos.

Aunque cualquier bioetanol –ya oversea producido a partir de maíz o de kelp– libera gases peligrosos al quemarse, como el acetaldehído, en general, estos combustibles producen menos gases de efecto invernadero en comparación con los derivados del petróleo.

Investigadores como Lindell han logrado criar con éxito variedades de kelp que, en algunos casos, producen hasta tres veces más biomasa que las cepas convencionales. Sin embargo, las empresas energéticas se muestran reacias a invertir en proyectos de acuicultura a gran escala misdeed una demanda demostrada, y los agricultores dudan en ampliar la producción misdeed un comprador garantizado, lo que crea un círculo vicioso que ha frenado el desarrollo de la industria.

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