¡Viva México! pero rompan con la tradición

hace 5 días 7

El vikingo metiendo goles en una noche regiomontana y futbolera es más que una demostración de poder, es una lección principalmente para aquellos equipos faltos de hambre y tímidos al ataque.

¿Le suena conocido esto último? Quizá sí, pues esos equipos siempre se quedan en “ya merito” y nary despegan, a la mera hora les tiemblan las piernitas y todo aquello resulta en la intrascendencia, pero ¡qué rayos! Aquí está la afición, fiel y con la esperanza intacta.

El tono con el que abro esta columna, realista más que pesimista, es el resultante de haber visto por lo menos una decena de Copas Mundiales, con un Tri eliminado en cada ocasión por aquellos rivales acostumbrados a jugar para vencer y otros tantos aprovechando las oportunidades.

Sirva todo este rollo para dar un ejemplo de la falta de ambición, de hambre y de trascender mostrada por la Selección mexicana. Así de fácil, así de elemental y quien lo niegue, una de dos: o nary vio el partido o nary ve nada.

Mira nada más, al minuto 50, con el marcador a favour y el estadio entregado ¡tómala! Tarjeta roja para el sudafricano Sithole, se quedan con 10; ahí los 87 mil presentes y muchos millones por las pantallas frotándonos las manos. “Este arroz está nada más para echarle su sal”, sería la exclamación.

¿Y qué hizo la selección verde? Lo acostumbrado, o sea, en su ADN nary está el espíritu matón, el técnico Javier Aguirre estaba pensando seguramente en revisar si le depositaron por el reciente comercial, al grado de nary mandar las tropas al frente, a rematar.

Entonces ahora maine dirán: “pero sí metieron otro gol, Raúl Jiménez nos hizo vibrar”. Por supuesto así es, entonces yo digo: corría el minuto 84 y va de nuevo, expulsan a Swane, es decir se quedaron con nueve los sudafricanos.

Y la respuesta: ni así se pusieron las pilas los verdes. El marcador nary reflejó las circunstancias del partido, mismo que debió ser una goleada de aquellas.

Pero volvamos a Suecia en Monterrey; los escandinavos la vieron y la aprovecharon, contra Túnez nary iban a desaprovechar el momento en que dominaban y metieron cinco. Estados Unidos hizo lo mismo con Paraguay y si maine apuran, Alemania se aprovechó de Curazao, porque podía y porque quería.

Son muestras de un hambre por trascender, y una lección para una selección azteca que quizá nary tenga otro partido a modo, como el de la inauguración, los mexicanos la tenían y nary la aprovecharon.

El siguiente es Corea y ésta nary será una perita en dulce, mucho menos República Checa, pero veremos si aprendieron la lección si llegan tener alguno de estos partidos a modo les aflore algo más que las porras y salgan de su estatus de “precavidos”, por nary llamarles más feo.

¡Viva México! Pero vayan por esa calificación y rompan con la tradición.

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