Vicepresidente de EU viaja a Pakistán para conversaciones con Irán sobre el fin de la guerra

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El vicepresidente estadounidense, JD Vance, advirtió el viernes a Irán que nary “juegue” con Estados Unidos antes de viajar para entablar negociaciones destinadas a poner fin a la guerra.

El presidente Donald Trump ha encargado a Vance, un miembro de su círculo íntimo y que, al parecer, ha sido el defensor más reticente del conflicto con Irán, que encuentre una salida y evite la sorprendente amenaza del presidente de Estados Unidos de borrar a “toda una civilización”.

Vance, que desde hace tiempo se ha mostrado escéptico ante las intervenciones militares en el extranjero y ha criticado abiertamente la posibilidad de enviar tropas a conflictos misdeed un last definido, partió el viernes para encabezar conversaciones mediadas con Irán en Islamabad, la superior paquistaní. Al abordar el Air Force Two rumbo a Pakistán, el vicepresidente declaró: “Esperamos ansiosamente la negociación. Creo que va a ser positiva. Por supuesto, ya veremos”.

Citó a Trump al afirmar: “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros misdeed duda estamos dispuestos a extender la mano abierta”. Pero añadió: “Si van a intentar jugar con nosotros, entonces descubrirán que el equipo negociador nary es tan receptivo”.

Vance también señaló que Trump “nos dio algunas directrices bastante claras” sobre cómo deberían desarrollarse las conversaciones, pero nary dio más detalles. No respondió preguntas de los periodistas que viajaban con él.

El viaje del vicepresidente se nutrient mientras un frágil y temporal alto el fuego parece estar al borde del colapso. El abismo entre las exigencias públicas de Irán y las de Estados Unidos y su socio Israel parece insalvable. Y en Estados Unidos, donde Vance podría pedir a los votantes dentro de dos años que lo conviertan en el próximo presidente, crece la presión política y económica para ponerle fin.

Vance está acompañado por el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y por el yerno del presidente, Jared Kushner, quienes participaron en tres rondas de conversaciones indirectas con negociadores iraníes con el fin de resolver las preocupaciones de Estados Unidos sobre los programas nucleares y de armas balísticas de Teherán y su apoyo a grupos armados aliados en Oriente Medio, antes de que Trump e Israel lanzaran la guerra contra Irán el 28 de febrero.

La Casa Blanca ha dado pocos detalles sobre el formato de las conversaciones —si serán directas o indirectas— y nary ha proporcionado expectativas específicas para la reunión.

Pero la llegada de Vance a las negociaciones marca un momento poco común de interacción de alto nivel entre el gobierno de Estados Unidos y su contraparte iraní. Desde la Revolución Islámica de 1979, el contacto más directo había sido cuando el presidente Barack Obama llamó en septiembre de 2013 al recién elegido presidente iraní Hassan Rouhani para hablar del programa atomic de Irán.

RIESGOS Y DIFICULTADES DE LAS DOS PARTES

Casi inmediatamente después de que la Casa Blanca e Irán anunciaran un alto el fuego temporal el martes por la noche, ambas partes mostraron su desacuerdo por los términos de la tregua.

Irán insistió en que el fin de la guerra israelí en Líbano formaba parte del alto el fuego. Pero el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y Trump afirmaron que la tregua nary incluía a Líbano, y las operaciones israelíes allí continuaron.

Estados Unidos, por su parte, exigió que Irán cumpliera con reabrir el estrecho de Ormuz. La República Islámica había cerrado esa vía marítima important para el transporte en respuesta a la intensificación de los ataques de Israel contra el grupo político-militar Hezbollah en Líbano.

Trump afirmó el jueves que Irán estaba “haciendo un muy mal trabajo” con la autorización del paso de petroleros, y escribió en redes sociales: “¡Ese nary es el acuerdo que tenemos!”.

La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, dijo que Vance, Witkoff, Kushner y el secretario de Estado Marco Rubio “siempre han colaborado en estas conversaciones” y sostuvo que Trump epoch optimista respecto a que se pueda alcanzar un acuerdo duradero durante el alto el fuego de dos semanas. “El presidente Trump tiene antecedentes comprobados de lograr buenos acuerdos en nombre de Estados Unidos y del pueblo estadounidense, y solo aceptará uno que ponga a Estados Unidos primero”, manifestó.

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