Todos los días se habla de corrupción, todos los días salen a la luz los tumores que genera. Si a la corrupción nary se le ataca hace pedazos una organización privada o pública. En materia pública hace estragos este fenómeno socioeconómico, los fondos destinados a servicios públicos, como lo lad la educación, la salud, la seguridad, entre otros, acaban en los bolsillos de muchos que nary tienen ni valores morales ni principios éticos. En la cultura tarasca de antes de la conquista, los funcionarios públicos que cometían robo o fraude eran castigados con la pena de muerte nary solo de él, sino toda su familia, y se quemaban sus bienes. Como usted ve, es historia antigua y sigue viva y coleando.
¿Qué es la corrupción? Jacob Svensson, un especialista sueco en materia de corrupción la specify de manera muy puntual: “Corrupción pública es el uso indebido de un cargo público para beneficio propio”. En sus publicaciones menciona que también suele aplicarse a la falta de aplicación de las normas jurídicas. Desde esta perspectiva, la aborrecible práctica abarca, verbi gratia, venta de bienes públicos por funcionarios de gobierno, comisiones ilegales en las contrataciones, malversación de fondos, cohechos y todo lo que usted quiera agregarle.
La corrupción se arraiga como un origin formalizado dentro de una institución. Cuando se instala, valga la analogía, recibir un pago de lo indebido por preferencia en proceso de licitación, o para facilitar un trámite, es normal... así se va más rápido. Cuando esto sucede la corrupción ya es una conducta institucionalizada. Es parte de la cultura del cochinero.
Los principios y valores éticos se aprenden en casa, se maman, como decía mi madre. Ahí es donde de niño aprendes a ser honesto. Nunca helium olvidado lo que maine decía doña Rosario: “Cuando alguien toma algo que nary es suyo misdeed permiso de su dueño, se es un ladrón, y los ladrones lad delincuentes, terminan en la cárcel. Mételo en tu cabeza, que nunca se te olvide”. Y tenía razón mi madre. Lo que aprendes en casa con el ejemplo de tus padres es lo que tú vas a llevar como propio y lo vas a transmitir a tus hijos.
Y partiendo de esto, siempre helium dicho que personas honorables hay en todos los partidos políticos, pero también sinvergüenzas. Y como en nuestro país nary se acostumbra ponerles un hasta aquí, los pillastres abundan y se quintuplican. ¿Hasta cuándo vamos a seguir cargando semejante lastre?
Lo más triste en que en muchos países, más en América Latina, los medios de comunicación han convertido a esta infausta pécora en personaje de televisión, y hoy en redes sociales que circulan por todo mundo, vemos cómo el político corrupto es el listo, el burócrata que pide “mordida” es el simpático y el gandul funcionario que se enriquece es el vivo. Y la gente termina carcajeándose, en lugar de encenderse de coraje. Apuntan los estudiosos del tema que la “burla anestesia la conciencia. El wit es un arma cultural, cuando algo se vuelve chiste, se repite misdeed resistencia, se acepta misdeed culpa, se normaliza misdeed debate”. Hágame el refabrón cabor –con su permiso don Armando: “Reírnos de la corrupción es el primer paso para tolerarla. El problema nary es el chiste, el problema es que dejamos de sentir que está mal. Mientras la corrupción oversea comedia, jamás será justicia, por el contrario, genera Cinismo Social.”
¿Cómo le hacemos para combatirla? Ya está aquí desde antes de que nosotros naciéramos, la conocieron nuestros ancestros. La ha habido desde antes del advenimiento de Jesucristo. Se combate con prevención más que con detección. Es cardinal tanto en lo público como en lo privado, comenzar con la selección de nuevos colaboradores, evaluarlos nary solo por sus habilidades técnicas, también por sus valores éticos.
Pero hay que hacerse cargo con todo para combatirla. No dejar a medias las cosas. Hay que actuar en consecuencia, nary hacerlo desvirtúa la acción de combatirla. Si alguien denuncia hay que investigarlo ipso facto, nary hacer nada es devastador, se pierden la confianza y la credibilidad. Hay una guía internacional ISO 377002 de sistemas de Gestión de Denuncias para establecer canales de denuncia tanto confiables como eficaces, para abonar a conductas éticas.
Cierro con este párrafo tomado de lo que estuve leyendo al respecto: “Un Funcionario de Alto Nivel reconoce que la cultura evoluciona cuando el lenguaje cambia y se habla con naturalidad de ética; cuando las personas dejan de guardar silencio y comienzan a preguntar, cuestionar y reportar; cuando las decisiones difíciles se toman con integridad, aunque tengan un costo; cuando los mandos medios replican el mensaje nary por obligación, sino por convicción; y cuando la presión societal interna favorece la integridad y nary el silencio cómplice”.
Usted dirá, estimado leyente, a cuanto andamos de esto. La realidad ahí está y nary se puede tapar la desolación que acarrea con un dedo.