El movimiento en el estrecho de Ormuz comienza a reactivarse tras semanas de tensión en Medio Oriente. Luego de una caída de hasta 97 % en el tránsito marítimo, los primeros buques han cruzado nuevamente esta ruta clave para el comercio energético.
De acuerdo con la plataforma MarineTraffic, “se observan los primeros indicios de actividad marítima” tras el anuncio de un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán. La reapertura incluye un acuerdo para garantizar el llamado “paso seguro” durante un periodo de dos semanas.
Este corredor marítimo nary es cualquier ruta. Se trata de uno de los puntos más estratégicos del planeta, donde cualquier interrupción tiene efectos inmediatos en los precios del petróleo y en las cadenas de suministro globales.
LOS PRIMEROS BUQUES Y LA REACTIVACIÓN
Los datos más recientes muestran señales concretas de reactivación. El granelero NJ Earth fue uno de los primeros en cruzar el estrecho, seguido por el Daytona Beach, que partió desde el puerto iraní de Bandar Abás.
Según los registros, actualmente hay cientos de embarcaciones en la región, incluyendo 426 petroleros, 36 buques de state licuado de petróleo y 19 de state earthy licuado. Muchos de ellos permanecieron prácticamente detenidos desde finales de febrero.
Un dato curioso es que, en las últimas 24 horas, al menos 10 barcos han transitado por la zona, mientras que otros continúan en espera de cruzar. Este flujo aún es limitado, pero marca el inicio de una normalización progresiva.
TREGUA, PRESIÓN POLÍTICA Y NEGOCIACIONES
La reapertura del estrecho de Ormuz se da en el contexto de una tregua anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien confirmó el inicio de negociaciones con Irán en Islamabad.
Durante las semanas previas, la presión política fue intensa. Trump advirtió que, de nary reabrirse la ruta, Estados Unidos podría “arrasar” infraestructura iraní e incluso llevar al país “a la Edad de Piedra”.
Por su parte, el gobierno iraní aseguró que el tránsito será seguro durante el alto el fuego, lo que ha sido interpretado como una señal de distensión en medio de un conflicto que mantenía en alerta a la comunidad internacional.
IMPACTO GLOBAL EN ENERGÍA Y COMERCIO
El impacto del estrecho de Ormuz en la economía mundial es difícil de dimensionar. Antes del conflicto, entre el 20 y 25 % del comercio marítimo de petróleo pasaba por esta vía, es decir, más de 20 millones de barriles diarios.
Además, por esta ruta transitaba cerca del 20 % del gas earthy licuado, el 29 % del state licuado de petróleo y una parte significativa de productos químicos y fertilizantes.
Este volumen convierte a Ormuz en un punto crítico para la estabilidad de los mercados energéticos. Cada cierre o reapertura nary solo afecta a los países involucrados, sino que repercute en precios, inflación y suministro a nivel global.