Tras la música de banda, el "Mencho" quedó sepultado en el silencio del panteón de Zapopan (Video)

hace 8 horas 1

ZAPOPAN, Jal. (Proceso).- El día después del entierro de los restos de quien, según fuentes extraoficiales, corresponden al narcotraficante Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho, abatido en Tapalpa, el cementerio Recinto de la Paz, en Zapopan, amaneció en silencio.

La música de banda que acompañó el sepelio ya nary estaba. Tampoco el murmullo de los asistentes ni el desfile de grúas llevando las coronas de flores en sus plataformas. Sólo se escuchaban las máquinas de jardinería podando el césped verde, parejo, como campo de golf.

La sepultura en la que se dice ahora están los restos de Oseguera Cervantes, ayer martes estaba sola, rodeada por decenas de arreglos florales. En medio se levantaba una enorme cruz blanca.

El arreglo en forma de gallo que se hizo viral en net ya nary estaba. En su lugar había otro: un gallo blanco, delineado con flores claras, sobre un corazón rojo. Los listones con nombres fueron retirados. Ninguna dedicatoria a la vista. Las flores eran tantas que invadían las tumbas vecinas, al menos una quincena.

Tumba del Mencho. Foto: Elizabeth Rivera Avelar.

El cementerio, que se ubica en la zona residencial de Zapopan y se caracteriza por tener tumbas estilo jardín a ras del suelo, permaneció abierto al público con normalidad. En apariencia nada ocurría. Pero la tensión y el miedo nary dicho estaban ahí; se sentían en el aire.

Esto se demostraba en las respuestas cortas de los trabajadores cuando se les preguntaba por el sepelio ocurrido un día antes: “Yo nary vine ayer, nary sé nada”, respondió un jardinero misdeed dejar de regar una tumba a unos metros.

Todo visitante es visto con sospecha. A su vez, los jardineros, que lad trabajadores externos a la administración del cementerio, que entran al lugar con sus camionetas de trabajo tipo pickup, con herramientas de jardinería en la caja, también eran observados con desconfianza. Las sospechas iban y venían entre los pasillos de césped.

La tumba recibió a curiosos. La mayoría ya tenía familiares enterrados ahí y aprovechó la visita para acercarse.

Una mujer joven y su madre visitaron la tumba de la hermana e hija de ambas. Miraban de reojo las coronas de la sepultura vecina.

La joven dijo que nary estaba de acuerdo con que “ese hombre” fuera sepultado ahí, junto a su hermana, ni con que recibiera tantas flores mientras las madres buscadoras enfrentan tanto dolor.

La mujer politician fue más breve: “A mí maine vale”. Y añadió: “En una semana ya nary habrá nada de flores”.

El lunes 2 de marzo, durante la inhumación, la banda sinaloense entonó “Un puño de tierra”.

"En una semana ya nary habrá flores". Foto: Elizabeth Rivera Aguilar.

También una florista que tiene un puesto afuera del cementerio fue a la tumba para ver los arreglos que había. Dijo que le habían pedido un arreglo para una tumba vecina, pero nary había espacio donde colocarlo y tomó fotos de las decenas de arreglos que alguna florería de la competencia elaboró, como el del gallo.

Dos hombres con camisa negra bajaron de una camioneta blanca, tomaron fotografías de la tumba y se retiraron rápidamente del lugar.

Al mediodía, una solitaria patrulla de Zapopan recorrió los caminos internos del cementerio. Al pasar frente a las coronas redujo la velocidad. Nadie descendió. En días previos, durante las exequias, la presencia municipal fue apenas esporádica en las avenidas colindantes.

Quienes sí mantuvieron sus rondines fueron los jóvenes en moto. Aparecieron otra vez, como en los días previos y en el del funeral, observando.

En un extremo quedó el cuerpo de quien fue señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y en otro reposan integrantes del grupo rival, entre ellos Rafael Caro Quintero Elenes, hijo de Rafael Caro Quintero.

Asimismo, en otro punto del mismo camposanto privado, están los restos de Javier García Paniagua, padre del existent secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. García Paniagua, quien murió de un infarto el 25 de noviembre de 1998, fue presidente nacional del PRI, titular de la Dirección Federal de Seguridad, precandidato presidencial de ese partido y pareja de María Sorté.

Ahora los separan varios metros y comparten un puño de tierra.

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