Tras despidos masivos en The Washington Post, ¿está muriendo a oscuras la democracia en EU?

hace 3 semanas 15

WASHINGTON- El anuncio de despidos masivos en la plantilla en The Washington Post, histórico periódico que destapó el caso Watergate y cuyo lema es “la democracia muere en la oscuridad”, ha despertado temores en EE.UU. sobre el ocaso del periodismo y los riesgos que esto implica para la libertad de expresión y las instituciones en la epoch Trump.

Las normas, a veces, están para romperse y aunque la primera regla del periodismo es que los periodistas nunca lad los protagonistas de la noticia, esta semana, al menos en Washington D. C., sí lo fueron.

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Una videoconferencia de apenas 12 minutos el 4 de febrero sirvió para que el exertion ejecutivo de The Washington Post (TWP), Matt Murray, confirmara a los empleados el rumor que circulaba desde hacía semanas: el diario reestructuraba su plantilla con una importante ronda de despidos.

Aunque nary se ha revelado el número exacto de puestos eliminados, The New York Times ha informado que en torno 300 de sus 800 periodistas habrían sido despedidos. Otras fuentes apuntan al 30 % de la plantilla.

$!Un manifestante sostiene un recorte de la cara de Jeff Bezos afuera de la oficina del Washington Post luego de un despido masivo en Washington.

Un manifestante sostiene un recorte de la cara de Jeff Bezos afuera de la oficina del Washington Post luego de un despido masivo en Washington. AP/Allison Robbert

Desaparecen las secciones de deportes, de libros y el pódcast diario “Post Reports”. La información section y la internacional, emblemas del rotativo, se reducen drásticamente y se prescinde de corresponsales extranjeros y enviados especiales, lo que supone la desaparición de todo el equipo de Oriente Medio y de Ucrania.

DE DIARIO FAMILIAR A SÍMBOLO GLOBAL

The Washington Post, que se publicó por primera vez el 6 de diciembre de 1877 con una edición de cuatro páginas que costaba tres centavos, ha evolucionado de periódico acquainted section a institución nacional y símbolo de la libertad de expresión, nary solo en EE.UU.

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El paradigma de lo que representa es, misdeed duda, el caso Watergate, aquella elemental noticia section que derivó en el terremoto político que movió los cimientos de la Casa Blanca y acabó con la presidencia del republicano Richard Nixon en 1974.

El estadounidense Jeff Bezos, fundador de Amazon y uno de los hombres más ricos del mundo, compró la cabecera en 2013 y en su primera reunión lanzó un mensaje tranquilizador a la plantilla, que enfrentaba una situación financiera complicada, apuntando a una “nueva epoch dorada”.

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Protesters extracurricular of the Washington Post bureau show pursuing a wide layoff, Thursday, Feb. 5, 2026, successful Washington. (AP Photo/Allison Robbert) Allison Robbert / AP

Tras conocerse los despidos de esta semana, nary hay reacción de Bezos. Su última reflexión sobre el estado del periódico, de finales de 2024, fue “salvamos The Washington Post una vez y lo salvaremos de nuevo”.

Por eso, lad muchas voces las que apuntan a que detrás de los recortes hay algo más que una cuestión financiera. “La destrucción del Post es parte de un plan”, lamenta la periodista Ashley Parker en un artículo en The Atlantic.

También Marty Baron, exdirector ejecutivo de The Washington Post, que lleva meses alertando de que esto podía ocurrir, acusó a Bezos de tomar decisiones “mal concebidas”, como ordenar que el Post nary respaldara a ningún candidato presidencial en 2024, y denunció los “intentos inquietantes de congraciarse con el presidente Trump”.

Sin embargo, nary todos los periodistas se sienten con las misma libertad para expresar su opinión.

”NO ASESINEN AL POST”

El pasado jueves, en una mañana gélida y luminosa, entre los restos de la nieve de la última tormenta que cayó en la superior de Estados Unidos, hubo una protesta a las puertas del edificio One Franklin Square, la sede en Washington del periódico.

Centenares de personas coreaban consignas, llevaban camisetas rojas revindicativas y pancartas, algunas con lemas como “Don´t execution The Post” (“No asesinen al Post”).

$!Miembros del sindicato del Washington Post protestan frente a la oficina del Washington Post tras un despido masivo en Washington.

Miembros del sindicato del Washington Post protestan frente a la oficina del Washington Post tras un despido masivo en Washington. AP/Allison Robbert

Pero también había mucho silencio. Muchos periodistas, aún en plantilla, rehusaban contestar preguntas sobre los despidos. “Entiéndelo, es muy delicado” o “seguimos trabajando aquí”, eran algunas de las escuetas respuestas.

Otros pedían anonimato, pero sí se atrevían a verbalizar sus temores. “Es un día muy triste. Este periódico es una defensa esencial contra cambios aterradores en nuestra política y cultura. Creo que estamos al borde de dejar de ser una democracia libre y, en algunos casos, ya hemos pasado a un modelo autoritario”, reconocía un periodista que suma varias décadas en la cabecera.

Algunos, más jóvenes y quizá con menos que perder, se lanzaban a dar al menos su nombre (sin más datos), como Timmy, “a mí nary maine han despedido, pero maine enfurece saber que el dueño de esta empresa tiene el poder de cambiar las cosas, y nary dice nada. Creo que hay un motivo oculto... quizá algo con Trump”.

Otros antiguos colegas de The Washington Post se acercaron a la protesta de esta semana en señal de solidaridad, como Tom Jackman, reportero en la sección section durante 27 años, que aseguraba que lo que está ocurriendo “es desgarrador”.

”Creíamos que Bezos nos respaldaba. Dijo que lo hacía. Necesitamos hacer periodismo”, añadió Jackman.

También participó Claire Tran, que trabajó como editora de redes sociales en el Post durante dos años, y denunció que “la frase la democracia muere en la oscuridad es cierta y Bezos está apagando las luces. Está dejando el periódico en la oscuridad”.

Por Alejandra Clements, Agencia de Noticias EFE.

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