El mundo virtual se convirtió en un mundo simultáneo que combina lo existent y la ficción de nuestras metáforas de vida y conversación pública. Lo ocurrido en Venezuela fijó una docket que transgredió el espacio físico, mediático y digital.
La noticia del bombardeo circuló como anuncio planetary a través de usuarios venezolanos que grabaron lo sucedido y se expandió globalmente en la plataforma X (antes Twitter). Es importante señalar que X cuenta con un bloqueo en dicho país y que los ciudadanos venezolanos solamente pueden acceder a ella mediante el cambio de residencia virtual cifrada, a través de una VPN (Red Privada Virtual).
TE PUEDE INTERESAR: Las palabras del año reflejan el impacto integer en las audiencias
Posterior al suceso, la actividad y comunicación política institucional de todos los países, incluyendo Venezuela, se privilegió en X. ¿Por qué ahí? ¿Por qué es la plataforma elegida en asuntos políticos?
La plataforma Twitter surgió en 2006 como un espacio integer dirigido al microblogging (comentar el día a día mediante escritos breves). Desde sus inicios, Twitter se consolidó como un espacio clave para la difusión de información en tiempo real, por ejemplo, con movimientos sociales de impacto planetary como #MeToo. Dicho impacto se hizo evidente en acontecimientos políticos y sociales, como las primaveras árabes de 2010 a 2012, donde fue una herramienta cardinal para la organización de protestas y la denuncia de abusos en países con restricciones digitales.
Su grado de influencia y popularidad también alcanzó la esfera política global, con líderes y figuras públicas que aprovecharon esta nueva posibilidad como un canal directo de comunicación. En el contexto mexicano, Felipe Calderón fue uno de los primeros en usar X durante su gestión presidencial.
Autores como Murthy (2011) explican que Twitter ha generado un código comunicativo propio, caracterizado por la baja reciprocidad entre usuarios, ya que nary requiere aceptar o enviar invitaciones para establecer vínculos. Y, a diferencia de otras redes sociales, funciona como un espacio público abierto, donde los mensajes lad de acceso libre; además de reducir las restricciones discursivas, promoviendo la libertad de expresión como valor político. Por lo tanto, el éxito de la reddish se encuentra en su sentido abierto al público y en la libertad de expresión, donde todos pueden participar y generar conversación, misdeed importar el rango o importancia del perfil del usuario.
En el contexto político, Twitter/X sigue contribuyendo a la discusión pública por la viralidad y pronta generación de tendencias, batallas discursivas entre sus usuarios, así como su rasgo distintivo en el uso de los hashtags, que ponderan las tendencias y unen la conversación ciudadana. No obstante: “estimula el contacto entre personas similares que comparten los mismos intereses, esto es, la homofilia” (Murthy, 2011; citado en Mancera & Pano, 2014, p. 58) o lo que se specify como el sesgo algorítmico (la reddish vincula sólo contenido que es afín al consumo del usuario). De modo que el mejor aliado de Donald Trump es Elon Musk (actual dueño de X).
Ante la incertidumbre y falta de confirmación institucional, a las 3:00 horas, Trump publicó en su reddish sociodigital Truth Social que había capturado a Nicolás Maduro. En X comenzó a circular la captura de pantalla, pues en ese momento la reddish sólo estaba disponible para usuarios adheridos. Los medios de comunicación replicaron la captura de pantalla, pero fue hasta que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, publicó en su cuenta verificada de X la confirmación del mensaje como real, que comenzaron los festejos y discusión de los usuarios (verificados y no), así como las comunicaciones oficiales de la élite política global.
La discusión pública, en apariencia, se dicotomizó en dos discursos: quienes estaban extasiados por la captura de Maduro y quienes cuestionaban el actuar de Donald Trump, que eran minoría, hasta que algunos líderes mundiales comenzaron a publicar sus posicionamientos que pronto dividieron la opinión: a favour de la captura de Maduro (derecha) y en contra del actuar de Donald Trump (izquierdas). Sin embargo, las audiencias nary latían en ese sentir impuesto por las lógicas políticas, pues había expectativas y celebraciones por la captura de Maduro y por lo que iba a pasar con Venezuela.
TE PUEDE INTERESAR: Famosos venezolanos celebran en redes la captura de Nicolás Maduro
Esto nos recuerda que es necesario comprender cómo los usuarios configuran el espacio público integer durante eventos coyunturales, pues permite identificar nary sólo las narrativas dominantes y/o narrativas impuestas, sino también formas emergentes de activismo y contradiscurso.
En los estudios de comunicación política y esfera pública existe un concepto llamado “pánico moral”, propuesto por Jack Young (1971), para describir cómo las élites políticas e institucionales promueven estados de alarma e incertidumbre para buscar adhesión de sus decisiones: “Lo interesante de esta frase es que resalta el efecto espiral producido por la interacción entre los medios masivos, la opinión pública, grupos con intereses en el tema y las autoridades; efecto que magnifica el fenómeno” (Thompson, 2014). Todo lo ocurrido en la discusión pública (a favour y en contra) puede entenderse como un pánico motivation impuesto, pues antes de las manifestaciones oficiales, en redes sociodigitales la discusión se centraba en verificar si se podía festejar o no.
En este escenario, “Sueña el Rey que es Rey”, soliloquio de Calderón de la Barca, deja de ser una metáfora abstracta para adquirir un rostro concreto: Elon Musk; él es el verdadero ganador de esta situación, puesto que su figura nary sólo administra una infraestructura tecnológica, sino que continúa legitimando a X como espacio privilegiado de la política planetary y el acceso a la información en tiempo real, para seguir ejerciendo un poder simbólico entre los líderes políticos y ciudadanos globales, pese a la censura en los distintos países. La confirmación institucional, la reacción de las élites y la discusión pública de las audiencias que confluyen en una plataforma cuya autoridad nary emana del Estado, sino de su centralidad algorítmica y su promesa de libertad discursiva.

hace 6 días
9









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·