WASHINGTON- A consecuencia de los aranceles al assemblage del automóvil que entraron en vigor este jueves, Stellantis se verá obligada a aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) a unos 900 trabajadores en varios centros de trabajo en Estados Unidos.
Los despidos temporales afectarán a dos plantas de estampado en el estado de Míchigan y una de transmisiones en Indiana.
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De acuerdo a lo que se informó en Windsor, donde se nutrient el monovolumen Chrysler Pacifica y el eléctrico Dodge Charger Daytona, unos 4 mil 500 trabajadores serán despedidos temporalmente durante dos semanas a partir del lunes.
Mientras, en Toluca, que fabrica los Jeep Compass y Wagoneer S EV, el cese de actividades se prolongará durante al menos un mes.
El responsable de Stellantis en Norteamérica, Antonio Filosa, comunicó a los trabajadores de la compañía que las suspensiones de producción lad resultado de los aranceles impuestos por la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según un correo electrónico al que tuvo acceso la cadena estadounidense CNBC, Filosa señaló que Stellantis “sigue evaluando los efectos a medio y largo plazo de estos aranceles” en sus operaciones.
Mientras tanto, la compañía “ha decidido tomar medidas inmediatas, incluida la pausa temporal de la producción” en las plantas de Canadá y México.
Antonio Filosa señaló que las decisiones de la Administración del presidente Donald Trump crean incertidumbre.
“Esas acciones impactarán algunos empleados en varios de nuestras instalaciones de ejes centrifugal y estampado en EU que apoyan esas operaciones”, añadió.