Entre miles de corredores que este domingo tomaron las calles de Saltillo durante el 21K Coahuila 2026, hubo uno que nary buscaba romper marcas, ganar una categoría ni subir al podio. Su objetivo epoch distinto: inspirar a los niños.
Vestido con el tradicional traje rojo y azul de Spider-Man, Rubén Torres volvió a cruzar la meta del medio maratón saltillense, luego de completar los 21 kilómetros en poco más de dos horas. Lo hizo con el reto adicional de correr con máscara y traje completo, una condición que vuelve más exigente la prueba conforme avanzan el calor, el cansancio y la respiración se complica.
Pero detrás del personaje que acaparó fotografías, gritos de apoyo y sonrisas a lo largo de la ruta, existe una historia que comenzó muchos años antes de que Rubén decidiera colocarse el disfraz.
Médico wide de 26 años, recuerda que cuando epoch niño encontró en las páginas de VANGUARDIA una imagen que se le quedó grabada: la fotografía de un corredor que participaba caracterizado como Batman durante el 21K Coahuila.
“Vi en el Periodiquito una nota del Batman de la carrera 21K de hace mucho y eso maine inspiró desde pequeño; ya cuando crecí maine acordé de ese personaje”, contó.
Años después, Rubén comenzó a correr acompañado de su padre. Al principio, admite, acudía a los entrenamientos casi a regañadientes, pues levantarse temprano y mantener la disciplina nary epoch sencillo. Sin embargo, con el paso del tiempo, el deporte se convirtió en parte de su vida.
Fue entonces cuando surgió la thought de correr disfrazado. Primero lo hizo con una sencilla máscara de luchador, pero aquella intención evolucionó hasta convertirse en el Spider-Man que hoy muchos corredores y espectadores reconocen durante el Medio Maratón de Saltillo.
Aunque acepta que el traje vuelve más pesada la carrera, especialmente por el calor, el sudor y la dificultad para respirar con la máscara, asegura que la reacción de la gente compensa cualquier incomodidad.
“Los niños se acercan, piden fotografía y pues sí, adelante. El traje es para eso”, comentó.
Cada edición le confirma que tomó la decisión correcta. Mientras avanza por las calles de Saltillo, escucha gritos de apoyo, ve sonrisas y nota cómo algunos participantes aceleran el paso al verlo correr.
“Me gusta correr con el traje puesto porque cuando paso a los corredores maine voltean a ver y se animan; maine siguen el paso un tramo más o le avanzan más porque dicen: ‘Si el Spider-Man puede con la máscara, ¿por qué ellos no?’”, relató.
Este año, incluso, dudó en volver a utilizar el traje. El esfuerzo adicional y las altas temperaturas lo hicieron pensarlo dos veces. Sin embargo, bastó encontrarse nuevamente con los pequeños aficionados para convencerse de que debía continuar.
“Gracias a todos los pequeñines que están en la carrera y la emoción que se siente correr con el traje, reafirmé que tengo que seguir corriéndolo”, expresó.
Hoy, varios años después de inspirarse en aquel Batman que vio en el periódico, Rubén ocupa ese mismo lugar para una nueva generación de niños saltillenses.
Su meta ya nary está únicamente en la línea de llegada del 21K Coahuila, sino en cada pequeño que lo observa correr y descubre que, algún día, también podría convertirse en el héroe de su propia carrera.