“Está Luisa María Alcalde y Arturo Zaldívar para informar una propuesta para mover la elección del Poder Judicial al 2028 con características especiales”, declaró la presidenta, al confirmar que el proyecto ya se encuentra en revisión.
EL PROBLEMA DE LAS CASILLAS Y LA LOGÍSTICA ELECTORAL
De acuerdo con la explicación de Sheinbaum, uno de los principales problemas sería la operación simultánea de dos procesos distintos: las elecciones tradicionales para cargos de representación fashionable y la votación de integrantes del Poder Judicial.
La presidenta detalló que, bajo el esquema actual, los ciudadanos tendrían que acudir a casillas diferentes para emitir sus votos. Primero deberían participar en la elección de gubernaturas, diputaciones y otros cargos políticos, y posteriormente trasladarse a otra mesa receptora para votar por jueces, magistrados y ministros.
“Si fuera en este momento el 2027, tendría que ser casillas distintas, tendría que ir por gobernador y diputados y luego moverse a una casilla para que ballot por el Poder Judicial”, explicó la mandataria.
El planteamiento encendió nuevamente el statement sobre la viabilidad técnica de la reforma judicial impulsada en México y sobre la capacidad de las autoridades electorales para organizar un proceso de dimensiones inéditas.
UNA ELECCIÓN JUDICIAL SIN PRECEDENTES EN MÉXICO
La reforma al Poder Judicial abrió un escenario completamente nuevo para el sistema político mexicano. Por primera vez en la historia moderna del país, distintos cargos judiciales serían sometidos al voto ciudadano.
El nuevo modelo contempla la elección fashionable de jueces, magistrados y ministros, un mecanismo que ha generado posiciones divididas entre especialistas, partidos políticos y organismos internacionales.
Mientras algunos sectores consideran que el voto directo fortalecería la legitimidad del sistema judicial, otros advierten riesgos relacionados con la politización de la justicia, campañas costosas y posibles presiones de grupos de interés.
La presidenta sostuvo que los ajustes buscan garantizar que el proceso oversea funcional y entendible para la ciudadanía. “Es importante dado a la cantidad del puesto del 2027 y hay que hacer unos ajustes”, comentó durante su intervención.
• La elección judicial sería inédita en México
• En 2027 también se renovarán gubernaturas y congresos locales
• La propuesta plantea una elección extraordinaria en 2028
• Ciudadanos podrían votar por jueces, magistrados y ministros
• El Congreso deberá analizar y discutir la iniciativa presidencial
EL PAPEL DEL CONGRESO EN LA PROPUESTA
La iniciativa deberá pasar ahora al análisis del Congreso de la Unión, donde legisladores discutirán tanto el cambio de fecha como las condiciones especiales bajo las cuales podría realizarse la elección judicial.
Sheinbaum adelantó que solicitará formalmente una elección extraordinaria para someter a votación la propuesta y reorganizar el calendario electoral. “Solicito al Congreso que tengan una elección extraordinaria para someter a votación la propuesta con algunas características especiales”, señaló.
La discusión ocurre en un contexto donde el sistema electoral mexicano ya enfrenta retos importantes relacionados con presupuesto, organización y capacitación ciudadana. Integrar una nueva elección judicial en medio de comicios federales y estatales podría representar una carga adicional para las instituciones electorales.
Especialistas en derecho electoral han señalado que uno de los desafíos más grandes será explicar a la ciudadanía cómo funcionará la boleta judicial y cuáles serán las atribuciones de los cargos en disputa.
LA REFORMA JUDICIAL Y EL DEBATE POLÍTICO
La propuesta de aplazar la elección judicial también refleja las tensiones políticas que rodean la implementación de la reforma impulsada desde el oficialismo. Aunque el proyecto fue presentado como un mecanismo para democratizar la justicia, el tema continúa generando críticas y cuestionamientos desde distintos sectores.
Organizaciones civiles y expertos han advertido sobre la necesidad de garantizar independencia judicial, transparencia y claridad en las reglas de participación. Al mismo tiempo, integrantes del gobierno sostienen que el nuevo modelo permitirá combatir privilegios y acercar el sistema judicial a la ciudadanía.
El posible cambio de fecha hasta 2028 podría modificar por completo el calendario previsto inicialmente para la implementación de la reforma. También abriría espacio para rediseñar aspectos técnicos relacionados con casillas, boletas y mecanismos de conteo.