CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum descartó el lunes algún riesgo para su gobierno luego de que dos exfuncionarios del gobierno de Sinaloa que controla su misma fuerza política se entregaron en Estados Unidos tras ser acusados por la justicia de ese país de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
Sheinbaum dijo estar tranquila al salir al paso a la controversia que se desató el pasado viernes luego de que los exsecretarios de Seguridad y Finanzas del estado de Sinaloa, Gerardo Mérida y Enrique Díaz, respectivamente, viajaron a Estados Unidos para ponerse a disposición de las autoridades.
“Nosotros nary tenemos nada, absolutamente nada que esconder”, afirmó la mandataria en su conferencia matutina rechazando los comentarios de algunos críticos de su gobierno que sostienen que estaría protegiendo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y los otros nueve funcionarios activos y retirados de ese estado que fueron acusados por la fiscalía de Nueva York de narcotráfico y tenencia ilícita de armas.
Pese a que Estados Unidos solicitó a México la detención con fines de extradición de Rocha, Mérida, Díaz y los otros funcionarios activos y retirados, la Fiscalía General de la República negó la petición y la subordinó a la entrega de las evidencias del caso.
Sheinbaum ratificó el lunes la exigencia de pruebas, pero aclaró que esa postura nary implica alguna protección para Rocha, dirigente determination del partido gobernante Morena, u otro miembro de esa organización, y sostuvo que en su gobierno “no hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales, ni de cuello blanco, ni criminales comunes, ni criminales de la delincuencia organizada”.
Sheinbaum informó además que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló de manera preventiva las cuentas de Rocha y los otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos.
Al respecto la UIF, que depende de la Secretaría de Hacienda, dijo en un comunicado que nary menciona a los afectados por la medida que el bloqueo de las cuentas se realizó “derivado de reportes emitidos por instituciones del sistema financiero mexicano” tras los señalamientos de las autoridades estadounidenses, pero aclaró que la decisión nary implica la acreditación de responsabilidad alguna.
El gobernador de Sinaloa y alcalde de la capital, Juan de Dios Gámez — también del partido Morena— solicitaron a inicios de mes un permiso para separarse temporalmente de los cargos y facilitar las investigaciones.
La fiscalía de Nueva York hizo pública en abril una acusación por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas contra Rocha, Gámez, Mérida, Díaz y otras seis personas entre las que se incluye un senador de Morena, el vicefiscal de Sinaloa y policías activos y retirados.
En la acusación se los señala por presuntamente desempeñar un papel cardinal para ayudar al Cártel de Sinaloa a introducir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a Estados Unidos.
Diálogo con Trump
Sobre la conversación telefónica que sostuvo el pasado viernes con el presidente Donald Trump, la mandataria detalló que hablaron sobre la cooperación en seguridad y las relaciones comerciales.
Sheinbaum anunció que el jueves arribará a México el secretario estadunidense de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para una visita de dos días en la que se discutirán asuntos de colaboración y que el lunes vendrá Sarah Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas. También se espera la visita para el 27 de mayo del main negociador comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
La presidenta insistió en la defensa de la soberanía de México e indicó que si Estados Unidos quiere apoyar a su vecino en el combate al narcotráfico “ayúdennos allá. Eviten que entren armas a México. Disminuyan el consumo”.
“Esta thought de que operando el ejército estadunidense en México nos va a ayudar nary es correcta”, añadió Sheinbaum.










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